• Sábado, 18 de Noviembre de 2017

Reportaje | Decenas de jóvenes coruñeses se vuelcan con una prueba laboral de altos vuelos

Muchos coruñeses tienen alma de Willy Fog y puede que algunas decenas puedan cumplir pronto su sueño de dar la vuelta al mundo. Si lo consiguen será gracias a la compañía aérea Vueling, que ayer celebró una jornada de puertas abiertas para preparar

Reportaje | Decenas de jóvenes coruñeses se vuelcan con una prueba laboral de altos vuelos
La mayoría de los candidatos contaban con formación previa | quintana
La mayoría de los candidatos contaban con formación previa | quintana

Muchos coruñeses tienen alma de Willy Fog y puede que algunas decenas puedan cumplir pronto su sueño de dar la vuelta al mundo. Si lo consiguen será gracias a la compañía aérea Vueling, que ayer celebró una jornada de puertas abiertas para preparar la contratación de nuevo personal de cabina en el hotel Attica21. A la llamada de la low cost –que es la principal operadora de Alvedro por número de pasajeros y de destinos– acudieron decenas de jóvenes ávidos de encontrar un puesto de trabajo que les brinde experiencias y aventuras..

“Han sido unos 150 participantes, que es lo habitual, de modo que estamos contentos con la convocatoria del Open Day”, revelaron tras el cierre de la jornada de trabajo desde Vueling. Por la mañana, en medio del caos, lo de menos eran los números y lo de más templar los nervios.
Para Irene, que no era la primera vez que se presentaba, y para su compañera, que a diferencia de la mayoría no contaba con formación como personal de cabina, esa era una máxima. Y es que la sesión fue dura. Junto al resto de candidatos se enfrentaron a la presentación de la compañía, la prueba de inglés, el análisis de la capacidad de mediación y el psicotécnico... Solo para empezar.

Desde Italia al aire
Faltaba la criba de esa primera fase, trabajar en la “dinámica de grupo, pasar otra criba y llegar a la entrevista personal”. Con confianza en lograrlo, Ana, Leticia y Laura, que ya habían estudiado para esta profesión, se mostraban “abiertas a dar la vuelta al mundo” sin importar el destino al que las vincularía la aerolínea.

Pero quizá los menos preocupados por el destino eran Patrick y María Luisa, dos italianos que junto a la española Andrea, esperaban poder sortear la crisis de empleo que vive su país, desde el que viajaron para las pruebas.