• Lunes, 25 de Septiembre de 2017

Reportaje | Una colección de impactos sin capas ni retoques

Son fotografías impresas en lienzos, algunas, o están en una cajita, sueltas. También las hay en blanco y negro y mojan. Otras, las primeras, representan estaciones del año y, en general, responden a ese don que tiene Ra Iribarnegaray de ver el mundo en impactos.

Reportaje | Una colección de impactos sin capas ni retoques

Son fotografías impresas en lienzos, algunas, o están en una cajita, sueltas. También las hay en blanco y negro y mojan. Otras, las primeras, representan estaciones del año y, en general, responden a ese don que tiene Ra Iribarnegaray de ver el mundo en impactos.
La galería Arte-Imagen recoge su arte desde hoy y hasta el 5 de octubre en “Recapitulando_me”, que empezó a cultivar con una cámara rusa cuando era un adolescente. Ya por entonces tenía el poder de ver la composición al instante: “Siempre pinté e hice fotos”, condicionado por el tiempo, pero con la ventaja de tener el ojo entrenado.
El creador enseña lo que le gusta y le da emoción. No lo disfraza y lo envuelve más de analógico que de digital. Aún así, asegura que el futuro de los de su raza pasa por el móvil y no renuncia a ello. Los teléfonos no cargan la espalda y con ellos se pueden conseguir cosas.
Algunas de los momentos que cazó con su Samsung están hoy en la galería como el de una calabaza partida a la mitad: “Les doy un poco más de caña porque no es una cámara para manejarla y hacer la foto que quieres”. Sin ningún ligazón, el curioso pasará de un tema a otro. Todos del mundo porque Ra Iribarnegaray prefiere no localizar sus fotos.
La mayoría son de Galicia, pero también las hay de Grecia y en 2019 se plantea desplegar un nuevo proyecto, que supondrá un reencuentro con la magia del que guisa y come a la vez.
Ama el misterio que entraña lo analógico y aunque se obligó a evolucionar y dar el paso, “vuelve a haber disponibilidad de papel y líquidos” y eso le hace saltar hacia atrás.

Se vino por el mar
Los que se pasen por el centro de Ramón y Cajal verán sus trabajos sobre papel, lienzo y metacrilato. El fotógrafo es de Santiago, pero se vino por el mar: “Me cautivó, allí solo tenía al Sar y el Sarela”. La exposición viene pareja a visitas guiadas, que se anunciarán en los próximos días, donde el autor paseará al lado de sus criaturas. Además, los asistentes se llevarán de recuerdo una “polaroid”, otro de los tesoros que guarda en el armario junto a la rusa. Ra Iribarnegaray trabajó en la radio y en la caja de ahorros. Fue concejal y le dio a la informática. Sin embargo, la fotografía siempre estuvo ahí y “uno hace lo que le hace feliz”.
Por eso, él hace fotos y “me da igual que haya cables”. Cuando algo le estorba, se mueve: “Como me aburre tanto el ordenador, apenas retoca lo que saca”. Solo si está baja de luz o de contraste. El resto sale a la pista tal y como lo vio. Como flechazos. De series que responden al nombre de “Estacional”, “Auga como escusa”, “Pobos ao paso” y “Móbil o futuro”. Que hoy muestra a las ocho a la vez que Carmina y Enrique bailan un tango. l