Reportaje | El amor por las bandas sonoras traspasa el auditorio

El director es gestor, compositor y encargado del márketing también

Constantino Martínez es capitán de un barco en el momento en que todos recuerdan los ojos azules de Di Caprio, árbitro de boxeo con “Rocky” y suspense rebozado de salitre cuando suena la de “Tiburón”.

Constantino Martínez es capitán de un barco en el momento en que todos recuerdan los ojos azules de Di Caprio, árbitro de boxeo con “Rocky” y suspense rebozado de salitre cuando suena la de “Tiburón”.
La batuta de la Film Symphony Orchestra regresa con sus pupilos el domingo al Palacio de la Ópera para forrar las butacas de purpurina “Made in Hollywood” y hacerla disfrutar a las 19.00 horas de “títulos nuevos y joyitas desconocidas” como una suite de “Casablanca”, lejos de la de siempre que se toca al piano, pero compuesta igualmente por Max Steiner para seguir con “Éxodo” y Ernest Gold y elegir de la saga de Star Wars una de las que crea para “Rogue One”, Michael Giacchino, ganador de un Oscar por “Up”.
De ahí, cuenta el director, que el espectador se calce las botas de montar con la interpretación de un tema de Bruce Broughton para el western “Tombstone”. Constantino monta el espectáculo como si fuera “una montaña rusa de emociones. Combino temas con movimiento de acción con otros de amor que llevan al espectador hacia arriba y acaba de pie”. Hace de director, de gestor y acompaña a los espectadores cuando su boleto sale agraciado. Y es que la formación no da conciertos al uso, “sacamos al artista de los clichés” y el directo pasa por ser “inmersivo”.

Introducen al público en ambientes cinéfilos dispares, le cuentan anécdotas, chascarrillos entre directores y compositores y en una segunda parte, proponen un concurso y viaje a Hollywood como premio: “Es un cuestionario para el que hay que escuchar diez bandas sonoras y hay mucho revuelo”. Sus conciertos son diferentes porque a él le gustan las cosas diferentes.
De esta forma cuando hay que agitar el bombo y sacar ganador, desciende con él en paracaídas con “El hombre de acero” o se va a bucear entre tiburones en el Acuario barcelonés: “Son experiencias más globales”, que la convierten –dice– en una orquesta referente en la música de cine y a pisar la alfombra roja para poner la banda sonora de la gala de los Goya: “Ahí sí que la compuse yo, pero con la orquesta no me queda tiempo”. También escribió notas en partituras cuando fueron a “El Hormiguero”.
En este sentido, Constantino Martínez se dedica también a temas de márketing y, en definitiva, es una especie de hombre orquesta, capaz de contagiar a los suyos su amor por el cine. Dos autobuses y dos camiones con 80 personas a bordo viajan en estos momentos dirección A Coruña. El “the end” es cosa de ellos”.