• Lunes, 20 de Noviembre de 2017

Monolito levantado en 1942 en una ciudad del Este alemán, en honor de los españoles caídos en Rusia

Al escenario de la Mardi Gras se subirá el miércoles a las 21.30 horas un color, pero también un espíritu. La música negra ya no está tan huérfana en la ciudad con  .

Monolito levantado en 1942 en una ciudad del Este alemán, en honor de los españoles caídos en Rusia
El grupo lleva preparando meses esta primera actuación 	pedro puig
El grupo lleva preparando meses esta primera actuación pedro puig

Al escenario de la Mardi Gras se subirá el miércoles a las 21.30 horas un color, pero también un espíritu. La música negra ya no está tan huérfana en la ciudad con Black Bigstage, una formación que comenzó siendo dúo y trío y que esta semana estrena gran formato con la voz de Iria Mejuto disparando al alma. La cantante señala que de los recitales en presentaciones, bodas y eventos, la gente les pidió más y fue así cómo decidieron echar toda la carne en el asador e iniciar una serie de cástings para completar la banda. Black Bigstage son, además de Iria, Richi Rozas, a la guitarra; Anxo Seco, a los teclados; Jose García, al saxo tenor; Wilson Ortega, a la trompeta; Adrián Seijas, a la batería; y Jorge Quesada, al bajo. 
El grupo acude al repertorio clásico. Saca a la palestra a Otis Redding, Ray Charles, Aretha Franklin y Stevie Wonder, pero también a las nuevas generaciones como Beyoncé o Amy Winehouse: “Son todas versiones de música negra con mucha alma y variadas”. En sus directos se alcanza un punto “muy guay” porque los veinteañeros comparten baldosa con los que suman más de 60 y “están ahí porque han crecido con estos artistas”. Mejuto y sus pupilos se encargan de darle el toque “black”, que pasa por unos arreglos musicales que se alejan a los originales: “Nunca escucho los temas. No hay la más mínima intención de copiarles y cuando pasan muchos meses y los oigo, me doy cuenta de que los canto diferente. Incluso la forma de decir la letra”. 
A Iria le gusta actuar en casa  porque con caras conocidas “interactúas más”. Por eso, la cita del miércoles será especial. De una familia donde la música “se vive como natura”, pasó de interpretar clásico a moderno y con 22 años comenzó a modelar su propio estilo, “una forma de sentirme feliz”. Después está el conjunto, porque “hay una parte musical, pero después tienes que empatizar con los músicos”. Mejuto explica que “no puedes cantar con quien no aprecias. La música negra la cantas de dentro, del alma y si no lo sientes, es complicado”. Con un 2016 sin cerrar, los Black Bigstage esperan “tener todos los bolos del mundo y muchos más”.