• Jueves, 22 de Febrero de 2018

“Para que la magia funcione no se pueden ver los hilos de la marioneta”

KIKO PASTUR MAGO

Una baraja de cartas, un piano, un violonchelo y un violín es todo lo que necesita Kiko Pastur para llevar al público a un universo mágico a través de “El puente invisible”. 

“Para que la magia funcione no se pueden ver los hilos de la marioneta”
el ilusionista coruñés prepara para esta noche una sorpresa fuera de programa
el ilusionista coruñés prepara para esta noche una sorpresa fuera de programa

Una baraja de cartas, un piano, un violonchelo y un violín es todo lo que necesita Kiko Pastur para llevar al público a un universo mágico a través de “El puente invisible”. Con esa intención de generar emociones desde el misterio presenta esta noche su espectáculo en el teatro Colón .

¿A dónde va el puente invisible?
La respuesta de mago es que no se puede decir (risas). El título tiene que ver con la idea de un puente invisible de la magia, con el que se cruza a otra realidad. Ese puente es la fe que necesita el público para adentrarse en ese universo.

¿El público tiene fe?
No es necesario que la tengan. Yo lo que quiero es invitarles a ese viaje. Más que una responsabilidad suya es que se vean fascinados y dispuestos a dejarse llevar.

¿La magia con música es diferente?
Sí, como espectáculo; no, entendida como una disciplina. Los números provocan una serie de emociones y sensaciones que tienen que ver con lo imposible y no necesitan música de por sí. Actúa como una banda sonora y ayuda a dirigir hacia ciertas emociones en determinados momentos.

¿Los instrumentos están elegidos por estética o hay algo más?
La estética influye, pero sobre todo es por el timbre de los instrumentos. El piano además tiene coincidencias con una baraja de póker, tiene 52 teclas blancas y la baraja 52 cartas.

¿Es cierta la sensación de que el mago controla todo lo que sucede en la sala?
Más que control es preparación. Tiene que haber mucho rigor y trabajo detrás, aunque no más que en cualquier otra disciplina artística. La magia tiene una exigencia especial porque para que funcione no se pueden ver los hilos de la marioneta. Hace que tengamos que ser especialmente cuidadosos a la hora de mover los hilos.

Se presenta solo con una baraja.
La baraja es muy versátil y tiene muchas historias que contar. Era un desafío artístico hacer un espectáculo entero con una baraja. Tiene un encanto especial y con ella se puede hacer magia más horas de la que se cree. Es como hacer un recital con un instrumento.

En las fiestas de María Pita quedó constancia de que la magia gusta en la ciudad.
La gala con artistas internacionales acostumbra a la gente a magia buena y así es fácil aficionarse. Que exista cultura de la magia hace que se prestigie como arte y que la gente empiece a entenderla.

Eso lleva inevitablemente a querer saber cómo se hacen los números.
Eso viene del análisis, del intelecto desbordado ante lo imposible. El objetivo de la magia es que genere unas emociones que no son intelectuales. El lenguaje mágico expresa el misterio mejor que otras artes.

¿Hay algo que se pueda desvelar del espectáculo de esta noche?
Quien vaya al teatro tendrá un programa con los juegos y las interpretaciones musicales. Aparte de eso puedo adelantar que va a haber sorpresa. Está fuera de programa y no es con cartas. No puedo decir más.