• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Jaime Rodríguez-Arana | “Esta universidad conecta con las mentes más excelsas de la ciencia y del pensamiento”

DIRECTOR DE LA UIMP EN GALICIA Después de varios meses al frente de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo señala los másters y los doctorados como sus principales apuestas.

Jaime Rodríguez-Arana | “Esta universidad conecta con las mentes más excelsas de la ciencia y del pensamiento”

Jaime Rodríguez-Arana Muñoz (Ferrol, 1961) fue designado director de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Galicia hace varios meses y después de un período de adaptación tiene clara la dirección que debe seguir el centro. Ampliar la oferta hacia másters y doctorados es su principal apuesta y cuenta que los primeros puedan arrancar el próximo año.

¿Cómo van los primeros meses en el cargo?
Bastante bien, es un desafío y un reto para un profesor de la Universidad hacerse cargo de la dirección de la Universidad Menéndez Pelayo porque tiene mucho prestigio, hace mucho tiempo que viene realizando muchas actividades por toda la península ibérica y esta es una de las sedes que tiene más potencia. Hemos empezado un programa de cursos de otoño, recientemente hicimos uno sobre grandes aglomeraciones y cuestiones de seguridad y ahora estamos pensando en varios másters para el año que viene porque hasta ahora no se han hecho y desde hace unos años se están potenciando desde la UIMP los estudios de tercer ciclo. Nos gustaría que hubiese dos o tres másters el año que viene y que hubiera también, además de un plan de inmersión en el inglés para estudiantes que vienen de muchas partes de España en colaboración con el colegio Liceo La Paz, poner en marcha un programa de inglés para extranjeros. Estoy bastante ilusionado con lo que se puede hacer, lo que se está haciendo y con el magnífico equipo que hay.

Estamos dando vueltas a la puesta en marcha de dos másters para el 
año que viene, serán en áreas que por el momento estamos estudiando y analizando

¿Qué le llevó al cargo?
Fui invitado por el rector de la Universidad Menéndez Pelayo a dirigir la sede y es una actividad complementaria, soy catedrático de la Universidad en Derecho Administrativo, no me separa de la facultad en la que sigo dando mis clases. La UIMP tiene un componente de compromiso cultural que quizá no tengan otras universidades. Yo fui estudiante y he estado en otros lugares para varios cursos y aunque soy del mundo del Derecho, también lo soy del de las ciencias sociales en sentido amplio y no me cierro solamente a la perspectiva normativa de la realidad, sino que me interesan mucho la filosofía, la sociología y las humanidades. Es muy importante cultivar el humanismo y que nuestra universidad tenga cada vez una mayor dimensión humanista. La dignidad del ser humano es la clave para entender la realidad y que desentraña un desafío muy grande para las ciencias sociales.

¿Qué objetivos generales se marca en esta nueva etapa?
Nos marcamos hacer una oferta formativa gracias a nuestros patrocinadores, fundamentalmente la Diputación, a la que agradezco mucho su continuidad en la colaboración durante tantos años, 35, y que espero que sean muchos más porque es una institución muy importante para la universidad. Ya estamos pensando en el plan de 2018 porque en diciembre terminamos los cursos de otoño. Acabamos de sacar una web y enviaremos a todos los departamentos de las universidades de Galicia la posibilidad de que nos hagan propuestas para estudiarlas y analizarlas. Me manejo en los entornos del pensamiento abierto, plural, dinámico y complementario, ese es el contexto en el que queremos trabajar. Plural para que haya actividades en todas las dimensiones de las ciencias, tanto experimentales como sociales. El pensamiento abierto para que sean cursos para todos, porque la UIMP tiene una tarea muy importante de ayudar a que la cultura esté más cerca de la gente. Aquí puede acudir cualquier persona, no hace falta ser un universitario para participar y luego hay una dimensión nueva, a la que le estamos dando vueltas para el año que viene, y es la puesta en marcha de dos másters. Serán en áreas que todavía estamos analizando, pero para la sede de A Coruña que haya varios másters sería importante. 

¿Hay más iniciativas?
A lo mejor no para el año que viene, pero para el futuro, que la UIMP también pueda hacer doctorados. Es importante que haya una oferta de doctorados en materias que sean relevantes para el desarrollo social. Dirijo en A Coruña un Doctorado en Derecho Administrativo Iberoamericano muy exitoso, para el que viene mucha gente a A Coruña a seguirlo y me doy cuenta de que hace falta una oferta de doctorado atractiva también en otras áreas y que creo que tiene la UIMP por sus especiales consideraciones. Además, creo que la UIMP está para colaborar con las Universidades de Galicia de forma complementaria, todos tenemos nuestro espacio y trabajamos complementariamente. Para el año 2018, másters y doctorados es lo que quisiera explorar y poner en marcha.

La UIMP abarca un espectro muy variado. ¿Eso puede llegar a convertirse en un problema a la hora de que no se identifique con algo concreto?
La UIMP tiene una característica básica y es que tiene que estar a la vanguardia. Su estatuto regulador y creador habla de una institución de alta cultura y en ese sentido creo que si le echamos una ojeada al programa de Santander, que se concentra en el verano, hay una participación y presencia de grandes figuras mundiales del pensamiento y de la ciencia. Nosotros tenemos que procurar que la oferta sea plural y que si hay algo con lo que se identifique la UIMP es el pluralismo, con la apertura, el dinamismo y con la complementariedad. Por ejemplo, la oferta que hemos hecho para otoño tiene esa perspectiva de ciencias sociales y humanismo. Hay un curso que será en diciembre y que dirige Maximino Zumalave, director adjunto de la Orquesta Sinfónica de Galicia, es el curso “Pensar con Música” y que es fascinante. También hemos tenido en la Fundación Luis Seoane a un artista brasileño, Paulo Bruscky, que estuvo con todos sus sistemas y conceptos en un curso muy interesante. Hemos tenido sobre la innovación y la función pública, vamos a tener algunos sobre políticas sociales y ciencias urbanas. Si tuviera que identificar con alguna característica a la UIMP diría pluralismo.

Para la oferta de próximos años  creo que es importante que haya la posibilidad de doctorados en materias que sean de relevancia para el desarrollo social

Esa variedad permite que cualquier ciudadano pueda verse atraído por un curso u otro.
Eso es una ventaja porque el curso sobre cuestiones de seguridad ante grandes aglomeraciones es una actividad que está focalizada y que parece que solo pueden participar expertos en seguridad ciudadana y sin embargo pueden participar ciudadanos que entiendan que esos conceptos les puede venir bien para cualquier evento o riesgo que puedan experimentar. Esa perspectiva plural puede permitir, y ojalá así sea, que haya mucha gente que pueda participar en los cursos.

La presencia de nombres destacados participando en los cursos también debe ser un aliciente para convencer a los interesados.
Por supuesto. Esta es una universidad que tiene la virtud y la capacidad de conectar con, digamos, las mentes más excelsas de la ciencia y del pensamiento al mayor nivel y todas suelen decir que vienen encantadas. Además, no solo la UIMP tiene un atractivo especial, la ciudad de A Coruña también lo tiene y estoy viendo en los cursos de inmersión lingüística que tenemos para jóvenes en el Liceo La Paz, que lo que más les atrae, además de la calidad de los profesores, es que aquí se está muy bien, es la ciudad en la que nadie es forastero, hay mucho que ver y disfrutar y eso también es muy importante.

¿Por dónde pasa el futuro próximo de la Menéndez Pelayo en A Coruña?
Creo que pasa por mantener el nivel de excelencia que tiene y de vanguardia en las ciencias experimentales y sociales. Esto lo lleva consiguiendo desde hace mucho tiempo. En septiembre tuve la suerte de ir a Santander a la inauguración y a la clausura de los cursos, y encontrarse a premios Nobel y grandes profesores de universidades de todo el mundo, es una experiencia única. Tomar un café con una persona eminente y egregia y hablar con ella en un ambiente distendido es muy de agradecer. Luego, en la sede de Galicia, que lleva desde el año 82 y con muy buenos directores, lo que se trata es de mantener el prestigio que tiene y si puede aportar algo.