• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

La Guardia Civil desarticula una banda de traficantes de hachís

A última hora de ayer todavía no había finalizado la operación “Tritón”, que llevaron a cabo de forma conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional y que ha llevado a desarticular una banda que traficaba con grandes cantidades

La Guardia Civil desarticula una banda de traficantes de hachís
 La Guardia Civil realizó varios registros en Ferrol, además de en Sada, Meicende y O Burgo | jorge meis
La Guardia Civil realizó varios registros en Ferrol, además de en Sada, Meicende y O Burgo | jorge meis

A última hora de ayer todavía no había finalizado la operación “Tritón”, que llevaron a cabo de forma conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional y que ha llevado a desarticular una banda que traficaba con grandes cantidades de hachís. El peso de la investigación recayó en la grupo coruñés del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) que contó con el apoyo de su homólogo en la Policía Nacional, Udyco. La operación, que se desarrolló durante todo el día en los municipios limítrofes de A Coruña, así como en Ferrol, contó con una gran cantidad de medios, incluidos perros antidroga y aparatos detectores de zulos para la droga, así como con el Servicio de Intervención Rápida (SIR) de la Guardia Civil. De momento, ha trascendido la detención de siete sospechosos y la incautación de cerca de 170 kilos de hachís.

La operación comenzó por la mañana temprano y, en un principio, parece que los asaltos más importantes se llevaron a cabo en Ferrol. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación aseguran que la red de narcotráfico está asentada en A Coruña, y que tenía a la ciudad como epicentro desde el cual traficaba con hachís a nivel de la provincia. Pero la trama mantenía repartidos los estupefacientes en diversos zulos ocultos, lo que obligó a los investigadores a dilatar la operación hasta poder identificar cerca de media docena de puntos distintos que asaltaron ayer, durante lo que fue una larga jornada para los efectivos que participaron en el dispositivo.
Registros
Según apuntan testigos presenciales, la mayor intervención, que requirió de unos seis coches patrulla, se dio en la comarca de Ferrol, en una viviendas unifamiliar de Covas, de donde los vecinos vieron cómo la Guardia Civil se incautaba de un Lexus, así como de una moto de agua en un registro que comenzó a las diez de la mañana y que duró hasta la una y media de la tarde. En él se emplearon perros para detectar la droga. Al parecer, la casa era el hogar del padre de un hombre que fue detenido poco después junto con su pareja, en el barrio de Caranza, donde los agentes también se incautaron de otro Lexus. Fueron identificados como B.A.B., y J.P.C. Las mismas fuentes indican que el progenitor les guardaba gran cantidad de hachís en su casa y que tuvo que ser atendido por Urgencias Médicas al sufrir un desvanecimiento.
Además de estos tres sospechosos, la Guardia Civil detuvo a por lo menos a otras tres personas en Ferrol, una de ellas en el barrio del Inferniño. Estos ocupaban un lugar subalterno en la trama de narcotráfico, actuando como distribuidores.

El jefe a la fuga
También se llevaron a cabo registros en varios lugares del área metropolitana, como O Burgo, Sada y Meicende. En este último fue donde se incautó la mayor parte del hachís confiscado durante la jornada pasada, que los investigadores localizaron en un garaje situado en un edificio de la carretera principal y detuvieron a otro individuo, en su domicilio, D.M.P., mientras que la Policía Nacional se encargó del operativo en un lugar de Sada alejado de los núcleos principales de población. Allí, agentes de la Judicial montaron guardia todo el día esperando que apareciera el coruñés al que las autoridades consideran el líder de la trama.
Pero, después de horas aguardándole en vehículos camuflados, los agentes de la Nacional tuvieron que rendirse a la evidencia: el principal sospechoso había conseguido eludir su red, así que fue necesario emitir una orden internacional de búsqueda y captura, según informaron fuentes judiciales.
50.000 euros en metálico
A pesar de este inconveniente, fuentes de la Guardia Civil no dudan en calificar de “éxito” la operación “Tritón”, que aún sigue abierta y en la que se ha invertido una gran cantidad de trabajo, tanto con seguimientos como con vigilancia telemática, para reunir las pruebas que han permitido llevar a la detención de siete personas y la incautación del hachís, a lo que hay que añadir 50.000 euros en metálico.
Todo ello, detenidos y material incautado, fue depositado ayer en la Comandancia de Lonzas, al término de la jornada. Por lo menos dos de estos detenidos pasarán hoy a disposición judicial.