Ocho farmacias coruñesas no llegan al mínimo de rentabilidad caer el precio de los medicamentos

Las cifras macroeconómicas no han relajado la presión sobre las farmacias. A estas alturas de 2016 ocho farmacias de la provincia, varias de ellas ubicadas.

Ocho farmacias coruñesas no llegan al mínimo de rentabilidad caer el precio de los medicamentos
Las farmacias piden mayores competencias	pedro puig
Las farmacias piden mayores competencias pedro puig

Las cifras macroeconómicas no han relajado la presión sobre las farmacias. A estas alturas de 2016 ocho farmacias de la provincia, varias de ellas ubicadas en la propia ciudad, no alcanzan la rentabilidad mínima establecida por las normativas que regulan estos negocios que ofrecen un servicio público. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña asegura que se pretende restar trabajo a los establecimientos y continúa presionando para que el Estado cambie de una vez sus políticas relativas a la distribución de fármacos.
El presidente de los farmacéuticos coruñeses, Héctor Castro, afirma que la situación de los profesionales se complica cada vez más. Lejos de limitarse las revisiones mensuales y anuales de los precios mínimos de los fármacos, el Ministerio de Sanidad ajusta cada vez más el margen que deja a estos expertos de la atención primaria. Algunos incluso se quedan sin margen para sobrevivir y es la Administración la que, en un ejercicio de contradicción, los salva del cierre para no dejar a la ciudadanía sin una red comercial necesaria. 

problemas serios
“En la provincia hay ocho farmacias que necesitan ayudas porque no alcanzan el umbral mínimo de rentabilidad”, concreta Castro, que destaca que esta situación no es exclusiva del rural y que también se está extendiendo por la urbe. “Esas son las más visibles, pero otras muchas han tenido que realizar reestructuraciones, tienen embargos o están en concurso de acreedores”, lamenta el representante de la entidad colegial. 
“En A Coruña hay algunas en situaciones complicadas, sobre todo aquellas situadas en núcleos de baja densidad poblacional”, resalta. La variedad de problemas es apabullante porque mientras unas continúan adaptándose a los recortes del Gobierno central con reducciones de plantillas, otras restan horas a sus trabajadores y hay oficinas urbanas que “están renegociando sus hipotecas y la gestión de los proveedores se está adaptando a situaciones extremas”.
Con este panorama desde el Colegio insisten en que “desde hace tiempo se están tomando medidas para dejar sin contenido a la farmacia” y acusan al propio sistema sanitario de dispensar un número importante de medicinas en las propias consultas médicas. Sin embargo, el sector intenta caminar en el sentido contrario y hace unos días incluso firmó un acuerdo con la Cruz Roja para que los farmacéuticos aprendan primeros auxilios. Por ello, Castro demanda soluciones a través de una apuesta más decidida por la política asistencial que derive los primeros controles de los pacientes a las oficinas a pie de calle.

un control desde la base
“El seguimiento fármaco-terapéutico al enfermo es el mejor control porque se hacen cribados y se detectan algunos tipos de cáncer como el de colon o el VIH en fases tempranas para que el tratamiento sea más efectivo”, dice. 
También recuerda que si se atiende el seguimiento de las pautas marcadas a los coruñeses a medio y largo plazo habrá menos personas en las consultas y, en consecuencia, el gasto se reducirá. Castro avisa de que con los continuos descensos de precios y de venta “la facturación en A Coruña está repercutiendo mucho en la viabilidad” y es urgente aportar soluciones.