• Viernes, 20 de Octubre de 2017

Expertos alertan del peligro que conllevan los altos niveles de gas radón en el campus

Antes de que Sanidade dé los resultados sobre el nuevo informe epidemiológico ante tres casos recientes de cáncer entre el personal de Sociología, la comunidad achaca estos diagnósticos a los altos niveles de gas radón en el centro obtenidos tras un estudio en 2016

Expertos alertan del peligro que conllevan los altos niveles de gas radón en el campus
En Sociología aparecieron tres nuevos casos de cáncer | patricia g. fraga
En Sociología aparecieron tres nuevos casos de cáncer | patricia g. fraga

Antes de que Sanidade dé los resultados sobre el nuevo informe epidemiológico ante tres casos recientes de cáncer entre el personal de Sociología, la comunidad achaca estos diagnósticos a los altos niveles de gas radón en el centro obtenidos tras un estudio en 2016 del Laboratorio de Radioactividade Ambiental (LRA) de la Universidad que le ponía número a la presencia de este elemento, entre 3000 y 4000 becquereles –una unidad que mide la radiación– por metro cúbico, cuando la normativa acepta solo 600.
Esto antes de que se apruebe la nueva norma, donde el estado regulará la tasa de este compuesto en los puestos de trabajo principalmente. El experto Javier Longueira, gerente de Inteko, empresa medidora de este gas, señala que aunque la OMS (Organización Mundial de la Salud) fija el máximo en 100, “cada país establecerá sus parámetros en función de sus necesidades”.


La concentración que se da en las facultades de Sociología y Ciencias de la Comunicación es, para Longueira, un motivo de preocupación: “Si fuera en mi casa, yo lo estaría porque seguramente hay picos más altos”. Lo más nocivo es a primera hora de la mañana cuando los edificios llevan tiempo cerrados y sin ventilar. Sin embargo, cuenta el especialista que abriendo las ventanas tampoco se acaba con el problema porque hay que saber cuál es la presencia exacta de radón por metro cúbico para calcular el aire necesario que lo disuelva.
Lo ideal es colocar un medidor en los edificios sobresaturados de gas que esté conectado con un sistema de ventilación, de manera que se active cuando la cifra se dispare. Longueira explica que instalar esto en una casa es más complicado ya que el mecanismo tiende a encenderse de madrugada y es molesto. Lo más efectivo en propiedades particulares es abrir un hueco en el subsuelo, “con una presión inferior al del resto del terreno”, de forma que el radón se desvíe por el conducto y se vaya al exterior, no entre dentro.
Esta medida también se puede aplicar en el perímetro que rodea a la vivienda aunque no es tan eficiente al no estar en medio y medio de la misma. En una y otra, la ventilación se puede realizar de modo natural o con un motor que despresurice el radón. En todo caso, Longueira advierte que su concentración en exceso causa más tumores de pulmón que el tabaquismo en Galicia. Ahora bien, se desconoce la ecuación exacta de exposición y becquereles capaz de provocar un cáncer.