Las excavadoras rehacen la duna de Riazor de cara a nuevos temporales

El Ayuntamiento ha aprovechado la tregua dada por el mal tiempo para reconstruir la duna del Riazor, que había resultado muy debilitada tras los embates de los últimos temporales.

Las excavadoras rehacen la duna de Riazor de cara a nuevos temporales
Las excavadoras estuvieron trabajando durante la mayor parte del día de ayer | patricia g. fraga
Las excavadoras estuvieron trabajando durante la mayor parte del día de ayer | patricia g. fraga

El Ayuntamiento ha aprovechado la tregua dada por el mal tiempo para reconstruir la duna del Riazor, que había resultado muy debilitada tras los embates de los últimos temporales. En cuanto lo permitió la marea, las excavadoras comenzaron a trabajar para levantar la duna protectora, de 23.000 metros cúbicos de arena y de 360 metros de largo, que defiende el Paseo Marítimo de las grandes olas. Los trabajos se rematarán mañana.
Normalmente, se necesita una semana entera para levantar la duna de la arena, como se hace a comienzos de la temporada de borrascas. Sin embargo, en esta ocasión, los trabajadores se limitaron a reunir más arena para subir unos dos metros el nivel de la duna. “Ahora está incluso más alta que cuando comenzó la temporada”, aseguraron los servicios de emergencia. Empezaron por las Catalinas y luego siguieron hacia La Coraza.
Por el momento, los servicios meteorológicos no han detectado ningún temporal que se acerque a las costas coruñesas, de manera que la previsión es de tranquilidad durante el fin de semana, aunque eso no significa que vaya a lucir el sol: el pronóstico incluye lluvia y unas temperaturas bajas, cuyas máximas no superarán los trece grados .
Sin embargo, los expertos no esperan que la calma dure demasiado. “En una semana, seguro que tenemos otra alerta naranja”, señalan. Aunque todavía habrá que esperar para que el servicio meteorológico pueda anunciar con exactitud de cuándo la duna volverá a ponerse a prueba.

En calma
El invierno se está dejando sentir con fuerza estos días. La última alerta naranja se declaró el jueves por la mañana y mantuvo los arenales cerrados hasta el mediodía, cuando comenzó a retirarse la mar. A las siete de la tarde se pasó a alerta amarilla y de, momento, la situación es de calma. Horas antes se habían retirado los precintos de las zonas verdes después de que cesara la amenaza del viento.
En una semana se han sucedido un puñado de temporales que han obligado a activar la alerta naranja, pero solo la borrasca “Ana” ha sido por ahora verdaderamente dañina. Llegó el domingo 10 del mes pasado y dejó tras de sí una lista considerable de daños que mantuvieron a los servicios de emergencia (Policía Local, Bomberos, Protección Civil) muy ocupados. Solo en el término municipal de A Coruña se habían contabilizado 150 incidencias. 120 de ellas se concentraron en cinco horas, lo que impidió a los servicios de emergencia acudir a todas ellas, de ahí que al día siguiente todavía continuaran los trabajos.