Agentes de la Policía Local detuvieron al encargado de un establecimiento de la calle de Borrallón en la madrugada del viernes al sábado por atacarles cuando le obligaron a cerrar el negocio. Los agentes habían acudido a las cinco y media de la madrugada tras recibir en la sala del 092 un aviso vecinal que informaba que el local seguía abierto fuera del horario permitido y que el ruido que generaba molestaba al vecindario.
Cuando llegaron al lugar, situado en el barrio de Os Mallos, los agentes descubrieron que la información era cierta y conminaron al encargado a que cerrara el establecimiento. Sin embargo, según fuentes del 092, el encargado no se mostró muy colaborador. Es más, fue “totalmente hostil hacia los agentes, con menosprecio e insultos”.
Cuando los policías ya se encontraban en el exterior, parece que el individuo en cuestión los siguió hasta la calle y agredió a uno de los agentes. El ataque no le causó daño al municipal, pero el sujeto fue detenido por atentado contra un agente de la autoridad, para después ser trasladado a las dependencias de la Comisaría Provincial de Lonzas, puesto que el 092 solo lleva a su cuartel a los arrestados por haber cometido un delito contra la seguridad del tráfico.
Inusual > Desde Seguridad Ciudadana apuntan a que casos como este se dan cada cierto tiempo “normalmente solemos tener más problemas con los clientes, que son los que beben, pero también los dueños de los locales pueden tener un mal día”. Estas mismas fuentes recordaron también que se suele advertir en varias ocasiones a un local antes de poner en marcha medidas sancionadoras, como pueden ser multas.
“En general, los hosteleros cumplen con las ordenanzas municipales, aunque no son extraños los retrasos a veces de media hora, sobre la hora legal de cierre”, explican. En el caso de este local, tiene licencia de cafetería, por lo que tenía que haber cerrado por lo menos una hora antes de que hubiera tenido lugar el incidente que degeneró en violencia.





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