• Martes, 12 de Diciembre de 2017

El BNG solicita que la cárcel sea un espacio “para o pobo”

A raíz de la negociación que inició el Ayuntamiento para no pagar los 1,2 millones que se recogían en el convenio con Institución Penitenciarias por la permuta de los terrenos de la cárcel, la concejala del BNG María Xosé Bravo reivindicó ayer que la antigua cárcel provincial se convierta en “un espazo aberto para o pobo”, e instó al alcalde, Carlos Negreira, a “que explique cal é o proxecto que contempla” para este espacio, “e cales son os usos que prevé darlles”.
 

El BNG solicita que la cárcel sea un espacio “para o pobo”
fachada de la antigua prisión provincial
fachada de la antigua prisión provincial

A raíz de la negociación que inició el Ayuntamiento para no pagar los 1,2 millones que se recogían en el convenio con Institución Penitenciarias por la permuta de los terrenos de la cárcel, la concejala del BNG María Xosé Bravo reivindicó ayer que la antigua cárcel provincial se convierta en “un espazo aberto para o pobo”, e instó al alcalde, Carlos Negreira, a “que explique cal é o proxecto que contempla” para este espacio, “e cales son os usos que prevé darlles”.
La concejala recuerda que a finales de 2011 formuló una pregunta oral sobre los usos de la antigua prisión que, indica, “o PP eludiu responder”.
“O BNG defendeu sempre, tanto na etapa de goberno como na oposición, que o cárcere debe abrirse á cidadanía e ao barrio en que se atopa e defendeu sempre que este edificio ten espazo para acoller servizos socioculturais, para a mocidade e mesmo para un centro de interpretación, tendo en conta a represión que se sufriu nesta prisión e a memoria histórica”, mantiene la nacionalista.

colectivos
Para el grupo municipal en la oposición, resulta “fundamental” que el gobierno coruñés tenga en cuenta a todas las personas que trabajaron por la antigua prisión, desde Proxecto Cárcere hasta la Asociación Veciñal das Atochas-Monte Alto-Torre de Hércules y en este sentido le pide al alcalde diálogo con estos agentes sociales.
En la misma línea, Bravo apuesta por las “fórmulas participativas” que le concedan el protagonismo y la capacidad de decidir a los agentes culturales, vecinales, sociales y educativos y recuerda que fueron los nacionalistas quienes, en 2010, “abriu o edificio á cidadanía”.