• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Eirís espera que terminen las obras del Ofimático por los perjuicios sufridos en estos siete años

Si los cooperativistas son los primeros interesados en que las obras del Ofimático finalicen, en Eirís cuentan los días para tenerlos como vecinos. Por una parte, explica el representante vecinal Suso Prado

Eirís espera que terminen las obras del Ofimático por los perjuicios sufridos en estos siete años
Desde la cooperativa A Carnocha aseguran que no estrenar el año en sus casas sería una gran desilusión | pedro puig
Desde la cooperativa A Carnocha aseguran que no estrenar el año en sus casas sería una gran desilusión | pedro puig

Si los cooperativistas son los primeros interesados en que las obras del Ofimático finalicen, en Eirís cuentan los días para tenerlos como vecinos. Por una parte, explica el representante vecinal Suso Prado, está el hecho de que los comercios y el propio enclave perdió fuerza al derribarse cerca de 50 casas en Xuxán, As Cernadas y Eirís de Abaixo, que no se suplieron con nuevos residentes.
Eirís se quedó cojo y con problemas de tráfico por los trabajos, que se agudizan en hora punta cuando está programada la salida de coches y autobuses de los colegios Marista Cristo Rey y Eirís. Los primeros enfilan hacia Pedralonga por “un camiño no que non hai beirarrúas”. Asegura el afectado que a diario llegan a pasar 300 turismos por la carretera y que los viandantes se ven obligados a invadir lo verde para no ser atropellados: “Coas obras do Ofimático agravouse a situación xa que non poden saír por Eirís”.
Al parecer los más de diez autocares que transportaban a pequeños hace años se redujeron a tres o cuatro: “O resto móvese en coches particulares”. Lo mismo pasa con el Eirís: “Saturan a avenida de Monelos”. Desde el colectivo sostienen que una vez que las calles del Ofimático se abran, el flujo de coches se repartirá por los nuevos viales: “Levamos case sete anos sufrindo isto” con un paisaje con vallas como vista principal y problemas como “que en algunhas casas, o camión do butano non cabía”.
Suso insiste en que “queremos xente á que venderlles o pan” porque pasan por un momento de bajón, endulzado en cierta medida por las urbanizaciones de Lamadosa. Los que se tuvieron que marchar, dice, optaron por instalarse en Elviña y Matogrande.
 

Licencia
Los primeros en solicitar la licencia de primera ocupación, la cooperativa A Carnocha, están pendientes de que el Ayuntamiento pase el informe a Gas Natural Fenosa y que la compañía instale el servicio: “Está todo encamiñado”, afirmó su portavoz Luciano Ron.
Desde la comunidad, confían en la administración, “sobre todo na Xunta, que sempre mirou por nós” para poder estrenar el año en sus casas: “Se non si que sería unha gran desilusión”.