La deuda del Ayuntamiento con la FUCC obliga a prorrogar un préstamo

Casi cinco meses después de cerrar el ejercicio 2016 la Federación Unión de Comercio Coruñesa (FUCC) sigue sin saber cuándo acabará de cobrar la subvención municipal nominativa que le correspondía.

La deuda del Ayuntamiento con la FUCC obliga a prorrogar un préstamo
La FUCC realizó distintas actividades con cargo a una subvención que no ha cobrado al completo | Javier alborés
La FUCC realizó distintas actividades con cargo a una subvención que no ha cobrado al completo | Javier alborés

Casi cinco meses después de cerrar el ejercicio 2016 la Federación Unión de Comercio Coruñesa (FUCC) sigue sin saber cuándo acabará de cobrar la subvención municipal nominativa que le correspondía. Lo mismo le sucede a la mayoría de las asociaciones que forman parte de este colectivo, pero el agravante en el primer caso es que el retraso en el pago ha obligado a la junta directiva a solicitar una prórroga del crédito que habían solicitado a una entidad bancaria para poder hacer frente a los gastos de las distintas actividades realizadas.

La última noticia que tiene la FUCC sobre la deuda pendiente de saldar por parte del Ayuntamiento es que el expediente está en el servicio de intervención. Sin embargo, no le han dado una fecha en la que se vaya a abonar el 20% restante de la partida económica para promocionar el consumo en el comercio de proximidad coruñés durante el año pasado. De hecho, el 80% de la cuantía de 126.000 euros se pagó desde María Pita in extremis el pasado 28 de diciembre.

Ante la imposibilidad de hacer frente a las facturas que quedaban pendientes con fondos propios, la federación tuvo que recurrir a un préstamo bancario y ahora ha tenido que solicitar a la entidad fianciera que prorrogue el margen para abonar el dinero.

Los intereses, un lastre
Utilizar esta vía ya supuso un importante gasto extra en su momento y continuará siendo un lastre para la FUCC durante algún tiempo más, dado que los intereses correspondientes son altos y deben salir de los bolsillos de los empresarios a pesar de que son consecuencia de una gestión lenta del Gobierno local, como advierte el sector. Aunque se pudiera pensar que el colectivo no debería haber optado por la vía del crédito, lo cierto es que no le quedaban más posibilidades.

Sin haber recibido la subvención municipal al completo, para poder cobrarla a posteriori aseguran que tenían que justificar todos los gastos –entre ellos los del Comerciopoly o el stand de la Tall Ships Race– y los recibos de pago antes de que finalizase 2016.

La mayoría de las asociaciones de comerciantes no han cobrado ni siquiera el adelanto del 80% del pasado ejercicio que les correspondía por los convenios nominativos. Ante esta situación, los empresarios no confían en poder realizar demasiadas acciones a lo largo de este año.