• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

ABEL PEÑA

Detienen a un hombre de 54 años por matar de dos puñaladas a su primo

Tras una corta huida, agentes municipales y de la Policía Nacional detuvieron en unas galerías de la ronda de Outeiro, a A.C.L., 54 años, como sospechoso de haber matado a puñaladas a, E.M.A.L de 50, al que alguna fuentes señalan como su primo, frente al número 44 de la calle de Antonio Pedreira Ríos

Detienen a un hombre de 54 años por matar de dos puñaladas a su primo
La víctima se disponía a subirse a su camioneta cuando comenzó fue agredido | patricia g. fraga
La víctima se disponía a subirse a su camioneta cuando comenzó fue agredido | patricia g. fraga

Tras una corta huida, agentes municipales y de la Policía Nacional detuvieron en unas galerías de la ronda de Outeiro, a A.C.L., 54 años, como sospechoso de haber matado a puñaladas a, E.M.A.L de 50, al que alguna fuentes señalan como su primo, frente al número 44 de la calle de Antonio Pedreira Ríos. La agresión tuvo lugar alrededor de las 05.45 de la madrugada y, a pesar de la hora, fue contemplado por numerosos testigos, muchos de los cuales se despertaron sobresaltados ante los gritos de auxilio que lanzaba la víctima y pudieron contemplar con sus propios ojos cómo se consumaba el homicidio.
Todos coinciden en que al principio creían que era una pelea de juerguistas. La calle de Antonio Pedreira Ríos, que discurre en paralelo a la ronda de Outeiro a la altura de las viviendas de Os Mariñeiros es muy tranquila, sin apenas tráfico durante la noche, así que el alboroto sacó a muchos vecinos de sus camas. Ambos, asesino y víctima, se encontraban forcejando junto a la camioneta de este cuando empezó a asomarse la gente a la ventana.
“Gritaba socorro”, asegura una testigo, que añade que el sospechoso le repetía “¡Dámelo, dámelo!”: El asesino empuñaba un cuchillo de hoja larga (de los que se usan habitualmente para desescamar pescado, según un testigo) que trataba de clavarle desde abajo, y la víctima se defendía reteniendo al agresor por las muñecas. La puerta de la camioneta estaba abierta, y fuentes policiales apuntan a que la pelea podía haber comenzado cuando la víctima, de profesión pescadero, se dirigía a la Lonja.
Conmoción vecinal
Los testigos del suceso, una vez pasado el primer momento, empezaron a reaccionar. “Yo me quedé como un flan”, admitió una. “Fue lo más horrible que he visto jamás”, señaló otra que añade que iba a llamar a la Policía cuando oyó que la chica de al lado ya estaba haciendo lo mismo. Empezaron a gritarle al agresor para que dejara en paz a su víctima, pero ya era demasiado tarde: consiguió asestarle dos puñaladas, localizadas en las costillas, según fuentes cercanas a la investigación.
A los gritos de los vecinos se sumó la aparición de un camión de Cespa, a bordo del cual viajaban tres basureros que se encargaban de hacer el servicio especial de recogida de muebles y otros enseres pesados. Los trabajadores de la empresa municipal de recogida de residuos consideran que la luz rotativa del vehículo pudo hacerle creer que era un coche patrulla porque liberó a su víctima al instante. “Se tambaleó y se cayó al poquito”, recuerda una vecina, cuya casa se encuentra a pocos metros de donde tuvo lugar el crimen.
Sobre un charco sangre
Inmediatamente, los trabajadores acudieron a socorrer a la víctima, que se había desplomado entre dos coches. “Tenía los ojos en blanco y estaba sobre un charco de sangre. No hubo nada que hacer. Murió en los brazos de mi compañero”, recuerda el operario.
Mientras tanto, el sospechoso había subido por la calle y torcido a la izquierda, por Luis Cameáns, dejando un rastro de gotas de sangre que caían del cuchillo que aún empuñaba. El operario lo siguió ayudado por la cazadora con elementos reflectantes que lucía el sospechoso y vio cómo cruzaba la ronda de Outeiro hacia Almirante Mourelle un coche patrulla de la Policía Local y le dio el alto, señalando que estaba persiguiendo al fugitivo. Indicó el lugar por donde había escapado: una galería comercial situada en el 298 de la ronda de Outeiro.
En unas galerías
Inmediatamente, hasta allí convergieron tres coches patrulla de la Policía Local y por lo menos uno de la Nacional, que entraron con cuidado en el lugar tras asegurarse de que no podía escapar. Descubrieron al presunto autor del apuñalamiento oculto tras una columna, por el reflejo del escaparate de un restaurante.
El individuo negó los hechos y aseguró que solo había salido a hacer ejercicio. Fue entregado a la Policía Nacional como sospechoso de homicidio. l