• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Denuncian que se circula en sentido contrario a la salida de los Maristas

Del colegio Maristas Cristo Rey sale cada día una caravana de vehículos de padres y alumnos que toma la carretera de Monte Mero para dirigirse a sus casas. La presidenta de la asociación de vecinas de Eirís.

Denuncian que se circula en sentido contrario a la salida de los Maristas
Los vecinos de la zona aseguran que los vehículos no respetan la señal de dirección prohibida ni el límite de velocidad | castaño
Los vecinos de la zona aseguran que los vehículos no respetan la señal de dirección prohibida ni el límite de velocidad | castaño

Del colegio Maristas Cristo Rey sale cada día una caravana de vehículos de padres y alumnos que toma la carretera de Monte Mero para dirigirse a sus casas. La presidenta de la asociación de vecinas de Eirís, Mónica Díaz, denunció la situación que se vive diariamente en esta zona usualmente muy tranquila, pero que cuenta con su propia hora punta generada por los padres de los alumnos del centro, que invaden sus coches las carreteras sin aceras que forman Eirís de Abaixo. “A xente maior pasea por ahí e se ten que convivir con 240 coches que salen de Maristas en 15 minutos, sempre en dirección prohibida”.
Resulta que esa carretera es la ruta más corta para llegar desde Maristas a Alfonso Molina. Sin embargo, la señal de prohibido indica que solo pueden circular por ella en esa dirección el transporte público y solo de 8 a 8.30 horas, pero los padres la ignoran sistemáticamente, según Díaz “y además no pasa nada. Nunca pasa nada”.
La portavoz vecinal asegura que ni siquiera se respeta el límite de velocidad, porque los turismos circulan a más de los 30 kilómetros por hora que marcan las señales. “Nós vamos andando polo medio do asfalto porque non hai ningún outro sitio”, explicó Díaz, que considera que el Ayuntamiento debería cuidar más la parte más rural de Eirís, mejorar los accesos.
Otra residente de la zona destacó el peligro latente en Monte Mero y su terminación hacia Alfonso Molina, Agra do Foxo. “Es una vía de una sola dirección en la que pasan vehículos en ambas direcciones, no hay acera, está todo bacheado y no hay manera de salir de nuestras casas”.
 

Más control
Tras las quejas vecinales, desde el Ayuntamiento han prometido que la Policía Local ejercerá un mayor control sobre la zona. En realidad, forma parte del dispositivo habitual del 092 un despliegue en los colegios para regular el tráfico en las horas punta de entrada y salida, pero rara vez hay presencia policial en los accesos de los Maristas por su lejanía del centro urbano, de ahí que los padres de los alumnos ignoren la normativa vial.
Por su parte, el concejal de Movilidad, Daniel Díaz Grandío, señaló el deficiente urbanismo de la zona. “É un escenario esperpéntico, fruto da planificación da cidade”. Reconoció que los usuarios no están cumpliendo la señalización y anunció que se reunirían de nuevo con la dirección el colegio para dejar claro cuál es el estado de la señalización y las rutas a seguir para entrar y salir del colegio.