La demanda creciente hace que el precio de los alquileres vuelva a dispararse

El año que comienza continua con una situación de cambio en el mercado inmobiliario local que empezó en 2017 por dos motivos: la falta de seguridad financiera para hipotecarse, por una parte, y la carencia de stock de vivienda

La demanda creciente hace que el precio de los alquileres vuelva a dispararse
Los pisos de alquiler en el centro son los que más escasean puesto que si están bien conservados despiertan el interés de muchos posibles inquilinos | patricia g. fraga
Los pisos de alquiler en el centro son los que más escasean puesto que si están bien conservados despiertan el interés de muchos posibles inquilinos | patricia g. fraga

El año que comienza continua con una situación de cambio en el mercado inmobiliario local que empezó en 2017 por dos motivos: la falta de seguridad financiera para hipotecarse, por una parte, y la carencia de stock de vivienda a la venta, por otra. El Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia asegura que en los últimos doce meses los precios del alquiler en A Coruña han ido subiendo debido a la existencia de una mayor demanda en detrimento de la compra.

Los propietarios de pisos y apartamentos en la ciudad comenzaron a elevar los precios de sus inmuebles el año pasado. Así lo confirma la vicepresidenta del Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia, Carmela Lavandeira, que destaca que la demanda “se ha recuperado un poquito” en todo el municipio.
Esto ha permitido cambiar los costes en los que se estaban moviendo las rentas hasta 2016 e, incluso, durante parte del año pasado.
Aunque la representante de una de las patas de este sector no habla de alzas muy destacadas, lo cierto es que para el potencial arrendatario cualquier subida puede resultar negativa en un momento en el que el consumo en la ciudad está muy retraído.

Sin parón pero con lentitud
“Se han ajustado un poco los precios, no es el disparate que se pedía antes pero sí que ha habido ese ajuste”, añade Lavandeira, que como otros muchos compañeros considera que era lógica esa evolución in crescendo. Opinan que lo que pedían los dueños era bastante poco para tener la posibilidad de entrar en el mercado.
Estas afirmaciones contrastan por momentos con otras que se hicieron en los peores momentos de la crisis, en los que se decía que no se compraba pero sí existía un movimiento de inquilinos en casas de otras personas.
En este sentido, Lavandeira explica que aunque siempre hubo alquiler lo cierto es que hasta 2017 este no empezó a repuntar y recuperarse a niveles anteriores a la recesión. “Antes había más casas vacías y ahora mucho menos porque hubo un momento en el que la gente, por ejemplo, se iba a vivir con los padres”, reflexiona.
Sin embargo, una vez vieron una holgura económica mayor “volvieron a alquilar” y de ahí todo el circuito se ha vuelto a poner en marcha. Donde las solicitudes están más disparadas es en la zona centro, especialmente entre las calles que agrupan los entornos comerciales de la Zona Obelisco y Distrito Picasso.
Mientras que en resto de la ciudad se pueden encontrar hogares, con independencia de que las mensualidades hayan subido un poco, en estos barrios “hay más demanda que oferta y encontrar un piso apto y que esté bastante bien para trasladarse es como buscar una aguja en un pajar”.

Estándares altos
Existen pero no se ajustan a lo que necesitan tener aquellas personas que se quieren trasladar al centro. Los que quedan no cumplen determinados estándares que reclaman los vecinos potenciales del centro. Por eso a cada vivienda con unas buenas prestaciones que va al mercado le salen muchos pretendientes.
Para las futuras mudanzas, un reciente estudio ha revelado que los principales siniestros en las comunidades gallegas están relacionados con el agua y con los fenómenos atmosféricos. l