• Jueves, 22 de Febrero de 2018

Cruz Roja aumentó un 40% el numero de recibos de la luz que paga a familias en situación de pobreza

Cuando el mercurio del termómetro desciende y llega el momento de encender la calefacción, hay quien tiene que renunciar a calentar su casa para poder llegar a fin de mes. Según datos de Cruz Roja, en A Coruña existen entre 300 y 500 familias

Cruz Roja aumentó un 40% el numero de recibos de la luz que paga a familias en situación de pobreza
El recibo de la luz es uno de los gastos cuyo pago más se suele aplazar
El recibo de la luz es uno de los gastos cuyo pago más se suele aplazar

Cuando el mercurio del termómetro desciende y llega el momento de encender la calefacción, hay quien tiene que renunciar a calentar su casa para poder llegar a fin de mes. Según datos de Cruz Roja, en A Coruña existen entre 300 y 500 familias que se encuentran en situación de pobreza y uno de los problemas que tienen que afrontar es el pago del recibo de la luz. El director de Inclusión Social, Jaime López Fernández, señala que en solo un año han incrementado un 40% el número de recibos de la luz pagados, llegando al centenar.
El importe medio del recibo son 90 euros, pero hay casos en los que la luz ya había sido cortada y el precio sube. Sin embargo, López también recalca que es importante no sacar conclusiones precipitadas: “Hemos pagado casi el doble de recibos, pero está muy condicionado por el resto de ayudas. Hay momentos del año en los que la gente encuentra respuesta en las ayudas públicas y otras que no”. Además, no existe ninguna manera de detectar la pobreza energética porque las personas no son menos pobres energético que de cualquier otro punto de vista. “Lo que sí podemos decir es que la demanda se sostiene”. A veces ellos pagan la luz y lo que piden son alimentos. O hay inmigrantes que no tienen el recibo a su nombre, así que a nivel de justificación económica resulta más simple pagar el agua y no la luz. “Al final, lo que los usuarios nos piden es que paguemos una parte de sus gastos”, explica López.
Porque el orden de prioridades está claro: comer, pagar el alquiler (o arriesgarse a enfrentar el desahucio) e incluso el gasto escolar, que a veces se prioriza “Tú no quieres que tu hijo sea el niño distinto, el que no lleva sus libros”. En cambio, en la luz se puede demorar el pago: “Normalmente se sacrifica el calor o las cocciones antes que nada”. Se nota en las peticiones de alimentos: “Un cierto número de personas nos piden alimentos precocinados. Y no es que no les guste cocinar, es que no quieren encender la cocina”.

Respuesta a 200
O sea, que “todos los pobres van a ser pobres energéticos, por necesidad”, insiste López. Si en la casa hay un enfermo respiratorio, entonces , a lo mejor tienes que priorizar el calefactar. “Cada uno hace sus cálculos, pero no hay una caída en la demanda de ayuda”. Si lo hay, en cambio, en la oferta, porque ahora en Cruz Roja dan respuesta a solo 200 familias.
“Lo hemos bajado a propósito, porque atendemos a más, pero les dábamos menos ayuda”. Ahora la tendencia que se sigue es que cada entidad ofrezca una ayuda completa. “Hay que evitar convertir a la gente en mendigos de las instituciones para conseguir 500 euros ir a cuatro lugares”, explica el director de Inclusión.