• Sábado, 17 de Febrero de 2018

Crece un 14% el número de coruñeses que dan positivo en drogas al volante

Los coruñeses parecen consumir cada vez más drogas al volante. La Policía Local comenzó en 2015 a realizar exámenes de drogas a los conductores a los que consideraban sospechosos de haber consumido estupefacientes.

Crece un 14% el número de coruñeses que dan positivo en drogas al volante
Agentes de la Policía Local, durante un control de alcoholemia, donde se detectan la mayoría de los casos | patricia g. fraga
Agentes de la Policía Local, durante un control de alcoholemia, donde se detectan la mayoría de los casos | patricia g. fraga

Los coruñeses parecen consumir cada vez más drogas al volante. La Policía Local comenzó en 2015 a realizar exámenes de drogas a los conductores a los que consideraban sospechosos de haber consumido estupefacientes, pero 2016 fue el primer año completo en el que se realizaron estas pruebas, lo que arrojó un resultado de 69 (63 en grado administrativo y seis en penal) según la Memoria de la Policía Local. Fuentes municipales señalan que el año pasado el resultado fue aún peor, con más de 80 casos, lo que implica un incremento del 14%. Cocaína, marihuana, pastillas y LSD son los estupefacientes más consumidos.
En cannabis dio positivo el joven de 20 años que fue localizado circulando a las seis de la tarde del 3 de febrero del año pasado en la calle de Monasterio de Jubia, en O Ventorrillo, lo que le costó una multa de mil euros y la retirada de seis puntos del carné. Pero hay muchos que mezclan las drogas, pese a lo peligroso que puede resultar. Ese mismo mes, otro joven, este de 21 años, que circulaba también por O Ventorrillo, fue denunciado por haber consumido además de cannabis, cocaína.


Aún más lejos llegó en el consumo de estupefacientes un hombre de 33 años que fue descubierto al volante de su vehículo en el Paseo Marítimo, a la altura la Torre de Hércules. La prueba a la que le sometieron los agentes municipales dio positivo en cocaína, cannabis y anfetaminas. El caso más extremo se dio el 8 de mayo, cuando descubrieron a un hombre de 46 años en la carretera a Pocomaco a las siete y veinte de la tarde. Cuando realizaron el test, el resultado fue prácticamente un catálogo de todas las sustancias recreativas ilegales que se pueden comprar a un camello: cocaína, opiáceos, cannabis y anfetaminas.
Pero no es el único caso detectado durante el año pasado: el 12 de octubre, a las diez y media de la mañana, un hombre de 31 años fue sometido a un test en un control de San Pedro de Visma y dio positivo en cocaína, cannabis, anfetaminas y metanfetaminas.
La Policía Nacional reconoce un nuevo hábito, mezclar cocaína con heroína o cualquier otra droga que tenga un efecto depresivo, narcótico, mientras que la cocaína es un estimulante, así contrarrestan el efecto de ambas sustancias y pueden consumir más. La cocaína sigue siendo la droga más popular por detrás de la marihuana, pero la heroína resulta barata.
También se suelen mezclar los estupefacientes con el alcohol: es lo que hizo el hombre de 29 años que fue localizado el día 11 de abril a la altura del número 66 de la ronda de Nelle. Eran las ocho y media de la mañana y el conducto regresaba a casa bebido (el test de alcoholemia dio positivo con 0,69 miligramos por litro de aire respirado) y tras haber esnifado cocaína para pasar toda la noche de juerga y sentirse con ánimos para conducir.
Pero no importa qué cóctel de drogas se haya tomado, la denuncia casi siempre es la misma: de carácter administrativo, con una multa de mil euros y seis puntos retraídos del permiso.

Agresiones y accidentes
En alguna ocasión, el comportamiento exaltado al que incitan algunas drogas ha llevado a los infractores a enfrentarse físicamente con los policías locales: el 23 de abril, un joven de Mera de 22 años agredió a los policías que le habían detenido cuando iba a toda velocidad por la avenida de Salgado Torres pero ninguno de ellos sufrió heridas de gravedad antes de reducirlo.
Aunque son escasas las veces en las que un conductor drogado se ve implicado en un accidente (superan el 1% del total) de tráfico, estos sucesos también tienen lugar, como el sujeto de 45 años que el 7 de junio a las ocho y veinte de la mañana circulaba al volante de su BMW bajo los efectos de la cocaína y que decidió consultar los mensajes de su móvil: sin darse cuenta invadió el sentido contrario y acabó chocando con dos vehículos. Curiosamente, ese mismo día otro conductor de BMW fue sorprendido circulando bajo los efectivos del cannabis aunque este, por lo menos, no miraba el móvil.