• Miércoles, 18 de Octubre de 2017

Cientos de personas participaron en la fiesta solidaria del colegio Calasanz

El pasado domingo pasó de ser una jornada festiva aun día de feria en el Colegio Calasanz de los Padres Escolapios, donde se celebró un mercado solidario en el que los alumnos fueron los protagonistas. Todo lo recaudado en los puestos a los que acudieron cientos de personas desde  las once de la mañana, se guardó para ser entregado a instituciones benéficas.

Cientos de personas participaron en la fiesta solidaria del colegio Calasanz
La música y los concursos mantuvieron alta la animación durante toda la jornada PATRICIA G. FRAGA
La música y los concursos mantuvieron alta la animación durante toda la jornada PATRICIA G. FRAGA

El pasado domingo pasó de ser una jornada festiva aun día de feria en el Colegio Calasanz de los Padres Escolapios, donde se celebró un mercado solidario en el que los alumnos fueron los protagonistas. Todo lo recaudado en los puestos a los que acudieron cientos de personas desde  las once de la mañana, se guardó para ser entregado a instituciones benéficas.
Muchos de los puestos estaban atendidos por ONGS, como Ecos do Sur, Mundo Cooperante, Comercio Xusto. El mercado también tenía un carácter ecológico, puesto que se instalaron colectores de recogida de ropa, cartuchos, pilas, aceite y tapones pero, sobre todo, se trataba de divertirse. Por eso se organizó un concurso de talentos a semejanza de los que invaden la parrilla televisiva. Muchas niñas se subieron al escenario principal para participar en “Ti se que vales”. Ya por la tarde, el mismo escenario fue ocupado por una actuación de cantajuegos y por el coro del colegio. El último en subirse a él fue el mago “Derogar”.

Baile y diversiones
Además de las actuaciones, el se celebraron exhibiciones de gimnasia rítmica, y baile, y los pequeños pudieron jugar en los talleres infantiles o a coger manzanas, mientras que los estudiantes de más edad se subieron al toro mecánico. Una de las atracciones que más éxito tuvo fue un simulador, así como un vehículo policial.
También hubo un hueco para la gastronomía, que comenzó abriendo el apetito con una taberna solidaria seguida de una gran paella para las familias a partir de las 13.30 horas. Un concurso de chefs y un puesto de cupckes pusieron la nota de actualidad en un día que dejó a todo el mundo satisfecho. n