El carril bici entre Los Cantones y A Pasaxe se hará realidad en 2018

El año próximo podría hacerse realidad el tan demorado proyecto de un carril bici que una el puente de A Pasaxe con el centro de la ciudad al coste de casi 1,5 millones de euros. Se trata de un proyecto conjunto entre el Ayuntamiento

El carril bici entre Los Cantones y A Pasaxe se hará realidad en 2018

La expansión del carril bici en A Coruña en los próximos años

El año próximo podría hacerse realidad el tan demorado proyecto de un carril bici que una el puente de A Pasaxe con el centro de la ciudad al coste de casi 1,5 millones de euros. Se trata de un proyecto conjunto entre el Ayuntamiento y la Diputación del que ayer se firmó el convenio. Valentín Formoso, presidente del organismo provincial, destacó la complejidad del trazado, lo que podría explicar por qué se han tardado dos años en redactarlo. Es un tramo de 5,4 kilómetros de largo que se integra dentro de la red metropolitana y el concejal de Movilidad, Daniel Grandío, reconoció que no existe ninguna proyección sobre cuántos ciclistas podrían utilizarlo. Pero, como señaló el alcalde, Xulio Ferreiro, de lo que se trata es de favorecer otro tipo de movilidad, que hoy por hoy no existe de forma relevante entre los distintos municipios.


El carril recorrerá la costa de la ría desde Los Cantones hasta el puente de A Pasaxe, pasando por los jardines de Méndez Núeñz, Sánchez Bregua, Linares Rivas, la casa del Mar, y la avenida del Ejército. Allí enlazará con el tramo que ya existe en San Diego, y continuará hasta As Xubias por la zona del Hospital de Oza para llegar a la avenida de A Pasaxe y conectar con el itinerario de Culleredo. Algunas partes del vial serán de uso exclusivo para bicicletas y otros se podrán compartir con coches y peatones, pero siempre delimitando claramente el itinerario del ciclista.


El proyecto ya está hecho y el próximo paso es licitar las obras ante la UE (son seis meses). Esperan adjudicarlo a finales de año y durante 2018 se ejecutaría toda la obra, que tiene una plazo estimado de duración de seis meses, y que incluirá la demolición y repavimentacion de aceras y medianas. El concejal de Movilidad, Daniel Díaz Grandío, reconoció que construir el carril supondrá suprimir algunas plazas de aparcamiento. “Na Fábrica de Tabacos e na beira de San Diego”, explicó, sin concretar el número exacto. Sin embargo, en Linares Rivas no será necesario retirar plazas de aparcamiento, aunque sí habrá que repintar los carriles para dejar espacio a la nueva infraestructura. De todos modos, el Ayuntamiento confía en que el amplio tamaño de los carriles de Linares Rivas (en torno a 3,5 metros de ancho), haga innecesario tener que suprimir ninguno: simplemente se estrecharán.


Malla urbana
El Gobierno local presupuestó este año un millón de euros para lograr una malla ciclista a nivel urbano. Como explicó Ferreiro, se trata de conectar el carril bici universitario a través de Salvador de Madariaga, Ramón y Cajal hasta la plaza de A Palloza y a través de Salgado Torres con Os Mallos y otros barrios. “Nos permitirá disfrutar da bicicleta non só como ocio senón tamén como forma habitual de movilidade”, destacó el regidor.


A esto hay que añadir, como recalcó Ferreiro, las nuevas once estaciones de BiciCoruña que se instalarán por distintos barrios de la ciudad a lo largo de este año, aparcamientos específicos para ellas, y la renovación de los vehículos, así como su electrificación. El alcalde espera que esto sea suficiente para convertir el pedal en una opción real de transporte en vez de considerarse un simple pasatiempo. “Aínda que tamén serve para lecer o carril porque permitirá recorrer a ría do Burgo”, añadió el alcalde.
 

Más de un millón de euros
Durante el encuentro, celebrado en el palacio provincial, tanto la Diputación como el Ayuntamiento comentaron lo fácil que es colaborar entre ellos (en contraposición al Gobierno local en sus tratos con la Xunta o el Gobierno central). “Encantado de vir aquí. Cada vez que veño levo un convenio dun millón de euros”, bromeó el alcalde. Hay que tener en cuenta que el organismo provincial asume la mayor parte del coste, 1,1 millones de euros.


Pero en el proyecto sí surgieron dificultades, sobre todo de carácter técnico y también burocrático, dado que fue necesario solicitar autorizaciones tanto a Fomento como a Costas: “Non é fácil encaixar todo isto nunha malla urbana. É moito máis fácil no rural. O importante é que prevaleza a seguridad vial”.