Los bomberos acudieron a las proximidades de la Torre de Hércules para rescatar a una mujer herida. La llamada se produjo a las siete menos cuarto de la tarde y las primeras informaciones eran confusas: se suponía que la víctima había caído a las rocas bañadas por el mar, así que los servicios de emergencia se habían preparado para un rescate en toda regla, incluso con el equipo de escalada listo para ser empleado. Pero, cuando llegaron, descubrieron que lo que había pasado es que una transeúnte que estaba disfrutando del aire libre con su pareja había sufrido una mala caída y se había lesionado una pierna.
“Ya se encontraba allí el 061, pero el lugar era bastante empinado y estrecho y era difícil moverse con la camilla”, explicó el jefe de la dotación. Para cuando llegaron, los sanitarios de Urgencias Médicas ya habían inmovilizado a la víctima, pero agradecieron la ayuda de los bomberos para trasladarla hasta muy cerca de la rotonda al pie de la Torre de Hércules, donde aguardaba la ambulancia.
También se encontraba allí un coche patrulla del 092, que había acudido a prestar auxilio. Tras asegurar a la víctima, una mujer de unos 35 años de edad, a la camilla de palas, los bomberos la trasladaron a pulso los 500 metros que la separaban de la ambulancia, de donde fue trasladada al Hospital. Según un primer examen realizado por los sanitario del 061, parece que podría haberse dañado la rótula al resbalar sobre una de las piedras que afloran en el camino de tierra que rodea la colina sobre la que se levanta el faro romano, y que es muy transitado los días de buen tiempo.
Después de media hora, los bomberos pudieron regresar a su base de A Grela y abandonar una zona en la que las últimas semanas han realizado muchas actuaciones, debido sobre todo a falsas alarmas que se dieron durante la búsqueda de los cuerpos de los desaparecidos en el mar el 27 de enero.





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