El Ayuntamiento da por perdido el proyecto Micasita, pero saca adelante otros de corte similar

Xiao Varela, en una reunión sobre Micasita en Eirís | patricia g. fraga

El Gobierno coruñés ha descartado poner en marcha el proyecto Micasita hasta lograr que en A Coruña se dé “un clima adecuado”, pero esta premisa no ha supuesto la paralización de otras iniciativas de corte similar para sintecho, como el centro Abeiro de Orillamar, abierto este año.

El Gobierno coruñés ha descartado poner en marcha el proyecto Micasita hasta lograr que en A Coruña se dé “un clima adecuado”, pero esta premisa no ha supuesto la paralización de otras iniciativas de corte similar para sintecho, como el centro Abeiro de Orillamar, abierto este año.
La concejala de Justicia Social y Cuidados, Silvia Cameán, anunció el jueves que “neste momento non toca” llevar a cabo esta iniciativa, algo que cogió por sorpresa a los miembros del Hogar Sor Eusebia y al director de Micasita, Diego Utrera, quien indica que se enteró por los medios de comunicación de la decisión municipal.
“Nuestra idea era hacer este proyecto en una parcela de nuestra propiedad, pero fue el Ayuntamiento, concretamente el concejal Xiao Varela, el que se ofreció, en febrero, a llevarlo a cabo en un terreno de titularidad municipal y nosotros, encantados de la vida”, indicó Utrera ayer. También recalcó que, a pesar de la negativa municipal, seguirán adelante con Micasita.
Además, el director de la iniciativa para indigentes añadió que la Marea está pensando en poner en marcha en la ciudad el Proyecto Hábitat de la Fundación Rais, una iniciativa europea que funciona ya en algunas localidades de España. “El Ayuntamiento ofreció su ayuda para Micasita y ahora quiere aparcar el proyecto, pero nosotros no renunciamos a él, buscaremos la manera de llevarlo a cabo”, concluyó Diego Utrera.
Lamenta que la Marea parezca mostrar un doble rasero en cuanto a sus iniciativas para los sintecho, ya que en junio abrió el centro Abeiro, denominado de baja exigencia, que cuenta con una capacidad para 13 personas. Esta instalación pretendía localizarse, inicialmente, en el centro cívico de Orillamar, idea que criticaron los vecinos y que llevó a la Marea a buscarle nueva ubicación. En esa ocasión no importó que no existiese el “clima adecuado” y el Ayuntamiento se preocupó de lidiar con los vecinos y ofrecer una solución satisfactoria para todas las partes, pero no ha ocurrido lo mismo con el proyecto Micasita, que ha de esperar, según Cameán, a que se dé “un novo contexto” en el que la iniciativa sea recibida de otra manera.

Rechazo en Eirís
El pasado mes de abril el Ayuntamiento comunicó que cedía una parcela en Eirís a Sor Eusebia para construir el inmueble, que contaría con una veintena de módulos para acoger a personas que viven en la calle. La decisión provocó un amplio rechazo en el barrio y se produjeron protestas, sin conseguir calmar los ánimos los miembros de la Marea.
Desde ese momento, el Gobierno municipal mantuvo varias conversaciones con la entidad benéfica para intentar encontrar una solución. María Pita ofreció otras dos parcelas al Hogar Sor Eusebia, además del terreno de Eirís, aunque una requería inversión municipal para construir accesos y la otra debía ser sometida a un cambio de uso en el PGOM. l