Antonio Mercero | “El machismo arraigado en el hueso va contigo a todas partes”

El autor cree que la saga puede ser televisiva | quintana

Sabe que se estrena a lo grande en el género del suspense por lo bizarro de sus personajes, sobre todo, del protagonista, un policía transexual, “muy potente y complejo”. “

Sabe que se estrena a lo grande en el género del suspense por lo bizarro de sus personajes, sobre todo, del protagonista, un policía transexual, “muy potente y complejo”. “El final del hombre” (Alfaguara) cumple con todas las premisas de lo negro, de perfiles muy definidos, que enganchan y de una muerte temprana, además del conflicto que, en este caso es interno, de ella consigo misma, y externo, con el rechazo de muchos que quieren que siga siendo Carlos. Pero Sofía está ahí. Acompaña a Mercero desde hace mucho tiempo y le ha hecho pensar sobre lo difícil que tiene que ser decidir algo tan sencillo como “qué me pongo y cómo me voy a presentar en el mundo”.
Con una peluca rubia o quizá morena, Antonio sitúa al inspector Luna al frente del homicidio de un joven para ir fabricando el artefacto. El autor contó toda este proceso ayer en la Fundación Seoane dentro del ciclo “Letras de otoño”. Allí, explicó que se siente a gusto en un estilo que “me encanta como lector” y con un personaje para el que no pudo tirar de experiencia: “Es un esfuerzo mío de intentar entenderlo porque hablé con transexuales, pero cuando lo desarrollas es diferente. Juegas con limitaciones” para pintar como fondo al machismo en varias de sus vertientes, también el que profesan las mujeres y las clases cultas, que “es el arraigado en el hueso. El más difícil de erradicar porque va contigo a todas partes y ni te das cuenta”.

Y porque sigue siendo una lacra, Antonio lo expone al lado de Sofía, que simboliza el cambio cuando “los hombres están llamados a compartir el bastón de mando”.
Mercero pisa con fuerza sobre un terreno nuevo para él. Se mueve por intuiciones y aunque “las influencias siempre están”, es más el instinto el que le lleva a ponerle los pies a la trama y a seguir con una segunda parte del “viaje del héroe más alucinante que se puede realizar” porque empieza vestido de lo que no es y se quita la careta. Le cuesta. Tiene que lidiar con un ambiente hostil, algo que la siguiente entrega Antonio suaviza y esto hace que Sofía sea más Sofía: “Aprende a aceptarse y se integra”. Mientras escribe, piensa que la saga podría ser un éxito más que sumar al carro. Es carne de televisión.