Windows 10: pros y contras del popular Sistema Operativo

El último S.O. de Microsoft está repleto de bondades, pero también hay que conocer su otra cara.

Windows 10: pros y contras del popular Sistema Operativo
Licencias Windows 10
Licencias Windows 10

Has aprovechado el Black Friday para comprar las piezas que necesitabas y montar tu flamante y nuevo ordenador. El hardware ya está totalmente completo, solo falta ponerse manos a la obra, montar todos los componentes de la torre y comenzar a funcionar. Sin embargo, sí que falta algo por hacer, y es que una vez lo tienes todo listo toca instalar los programas que vayas a usar, pero antes de eso hay otro paso vital, instalar un sistema operativo.

Afortunadamente en la actualidad este paso es tremendamente fácil. Encontrar una licencia Windows 10 es algo sencillísimo que se convierte en un mero trámite a realizar incluso mientras terminas de colocar las piezas de tu equipo. Además, las cosas han cambiado muchísimo en los últimos años. Antes, hacerse con un sistema operativo de la casa Microsoft era algo que suponía una llamativa suma de dinero, algo que invitaba a muchos a recurrir a otros sistemas poco legales o incluso a alternativas gratuitas como Linux. Desgraciadamente, esta última opción cada vez era más complicada, y es que Windows se ha convertido en todo un estándar en la informática.

Hay que pasar por ese aro, y hay que hacerlo siempre dentro de la legalidad, pagando por una licencia como todo buen hijo de vecino. Afortunadamente, como decíamos, los precios han cambiado en estos años, y ahora gracias a lugares como La Tienda de Licencias puedes encontrar cualquier versión de este popular S.O. por una irrisoria cifra de dinero (menos de 20 euros). Pero, ahora que lo tenemos tan fácil, entra otra pregunta en juego.

¿Qué sistema operativo comprar?, ¿me lanzo a Windows 10 o me quedo con Windows 7? Esta tesitura es una en la que se encuentran miles de usuarios, y es que instalar el sistema adecuado puede ahorrarte cientos de quebraderos de cabeza. Para echarte un cable más en toda esta parafernalia de montar un ordenador nuevo y ponerlo a punto, vamos a hacer un cara a cara entre lo malo y lo bueno de Windows 10 para que puedas decidirte.

El lado bueno de Windows 10

Es el más novedoso, es el que más años de soporte oficial va a tener y el que va a garantizar la total compatibilidad con el software que salga de cara al futuro. Este punto de partida es más que suficiente para muchos, aunque hay que añadir bastante más a este prometedor cóctel. En primer lugar, W10 reúne todo lo bueno de sus antecesores (Windows 7 y Windows 8), quitando los detalles innecesarios y ortopédicos que estos podían tener.

Por ejemplo, la separación de entornos que hacía Windows 8, orientada sobre todo a terminales táctiles o incluso tablets, aquí ha desaparecido por completo. Windows 10 recupera práctico y tradicional escritorio que tantos años llevamos usando y lo deja tal y como debe estar, sin separarlo ni fraccionarlo.

Por otra parte, su buscador propio, Cortana, es capaz de llevar a cabo casi tantas funciones como el popular Siri de iOS. Esta asistente busca en internet cualquier cosa que le pidas, o incluso entre los ficheros de tu ordenador, puede hacer anotaciones, activar alarmas, realizar los atajos de teclado a través de voz o incluso ejecutar el programa que le pidas. Por poder, puede hasta imitar al difunto Chiquito si se lo pides. En definitiva, es perfecta para agilizar las pequeñas tareas o para perder el tiempo si te apetece.

En cuanto a rendimiento, W10 está preparado para aprovechar la arquitectura de los componentes más modernos. Soporte una gran cantidad de memoria RAM y su rendimiento es superior al de los anteriores sistemas incluso en el mismo equipo. Si rematamos indicando el gran salto de calidad de su navegador, Microsoft Edge (antaño Internet Explorer), es imposible negar que supera todo lo que ofrecían W7 y W8, mejorando todo aquello en lo que estos fallaban.

El lado malo de Windows 10

No todo pueden ser bondades. El lado negativo de Windows 10 está compuesto por todos esos pequeños detalles que empañan una imagen que podría ser casi perfecta.

El punto de partida es que muchos fabricantes todavía no han actualizado los controladores de sus dispositivos para ser compatibles con este sistema operativo. Es posible que esos auriculares que tengas, esa tableta gráfica o incluso ese ratón no puedan hacer uso de todas sus funciones porque no hay drivers disponibles.

El otro gran pero viene con la constante solicitud de permisos. Independientemente de que tu cuenta sea la de administrador, Windows te preguntará constantemente si estás seguro de que quieres ejecutar tal o cual aplicación, o si quieres conceder permisos para que un servicio permanezca en ejecución. Es más seguro, sí; el problema es cuando te lo repite con algo que ya habías permitido.