“Oleiros quiso crear un centro de educación ambiental de referencia”

Carlos Vales, Director del Ceida

El responsable del Centro de Extensión Universitaria e Divulgación Ambiental de Galicia (Ceida), Carlos Vales, se somete a la entrevista en un marco incomparable, el castillo de Santa Cruz.

“Oleiros quiso crear un centro de educación ambiental de referencia”
Carlos Vales asumió la dirección del Ceida en el año 2001 tras aprobar un proceso de selección	fotógrafo
Carlos Vales asumió la dirección del Ceida en el año 2001 tras aprobar un proceso de selección fotógrafo

El responsable del Centro de Extensión Universitaria e Divulgación Ambiental de Galicia (Ceida), Carlos Vales, se somete a la entrevista en un marco incomparable, el castillo de Santa Cruz.

¿A qué se debió la fundación del Ceida? 
Fue una iniciativa de Oleiros. El Gobierno local ha tenido una estabilidad muy larga y una de sus iniciativas principales era la recuperación patrimonial de los edificios más emblemáticos del municipio, entre ellos el castillo de Santa Cruz. Pero el problema radicaba en que el Ayuntamiento no podía mantenerlos y gestionarlos ya que necesitaban muchos recursos. 

Y es en ese ámbito en el que entra el centro.
Sí, entonces se adoptó la decisión de alcanzar acuerdos con otras entidades para cederles los inmuebles, atendiendo siempre a criterios compatibles con las presupuestos del Gobierno local. Algunos edificios los gestiona el propio Ayuntamiento, como es el pazo de Rialeda, sede de la red de bibliotecas municipales, o la casa Charry, donde se celebran los plenos. Sin embargo, el pazo de Lóngora se cedió a la Universidad para el instituto de Medio Ambiente y cuando se consiguió el castillo de Santa Cruz se dio la circunstancia de que se estaba creando el Centro Nacional de Educación Ambiental (CNEA). 

Coincidió con una mayor concienciación medioambiental. 
Oleiros llega a la conclusión de que se debería crear un centro de educación ambiental que fuese referente en Galicia. El Ayuntamiento suscribe un convenio con la Xunta, a través del cual se crea el Ceida. Pero el Gobierno autonómico no lo dota de personal, por lo que Oleiros decide renegociar el convenio y como existía una buena relación con la Universidad, esta decide involucrarse.

¿Cómo llegó usted a dirigir la entidad? 
Después de muchos avatares que no vienen a cuento, en el año 2001, deciden sacar a concurso la plaza de director del Ceida. Para optar a ella había que tener un perfil determinado como ser funcionario de carrera y presentar un proyecto. Me presento, gano la plaza y asumo la dirección ese mismo año. A partir de ese instante iniciamos una andadura con la intención de convertirnos en un centro de referencia medioambiental.

¿Cuáles son los principales objetivos del Ceida? 
Lo que intentamos de alguna manera es repetir, a menor escala, el organigrama del CNEA. Ponemos en marcha un centro de documentación ambiental, que es la biblioteca que está en la planta baja del castillo. Que, por cierto, es el único centro de documentación ambiental que existe en Galicia. Es una entidad que trabaja en red con el resto de centros de documentación que existen en España y funcionan como un todo de manera permanente. 

¿Qué tipo de actuaciones realizan?
Llevamos a cabo campañas de sensibilización ambiental, entre otros proyectos. Uno de ellos es el denominado “butaca verde”. Se trata de documentales que ofrecemos a los distintos ayuntamientos para que puedan montar sus propios ciclos. También editamos publicaciones como es una revista de educación ambiental en gallego y portugués. Así, por una parte tenemos la parte de documentación y bibliografía y, por otra, contamos con un área de educación ambiental en la que se ofertan seminarios, no solo para centros escolares. El último que estamos realizando es uno sobre recogida selectiva de residuos en el ámbito del Consorcio As Mariñas. 

También tienen convenios con diputaciones.
Tenemos un convenio con la Diputación de Pontevedra que está poniendo en marcha un programa de compostaje muy ambicioso. Ofrecemos asesoramiento para el cuidado y el mantenimiento del medio marino y litoral. Con la Diputación de A Coruña tenemos un convenio para impartir seminarios de buenas prácticas a técnicos y cargos electos en la gestión municipal. Es decir, hay líneas muy diversas. Entre ellas las de formación a través de la cual impartimos cursos, jornadas y organizamos exposiciones sobre temática ambiental. 

Hay también un área de cooperación internacional.
Es la denominada Paradela, con instituciones españolas, principalmente, pero también con países con lengua oficial portuguesa. Nos dimos cuenta de que contamos con un nicho que solo tenemos en Galicia debido al idioma. Tenemos mucha relación con Brasil, Cabo Verde o Mozambique.

Queda patente una fuerte vinculación entre el Ceida y el Consorcio das Mariñas. 
Es verdad. Podemos decir que todo parte inicialmente de que nosotros estamos en Oleiros y Oleiros pertenece al Consorcio y lo más lógico es que trabajemos en la zona más próxima a nuestro ámbito cuando tenemos algo que ofertar. Digamos también que lo ofertamos nosotros está vinculado a la sensibilización ambiental en todos los sectores desde el escolar al político y, especialmente, si notamos que no están siendo bien atendidos por otros. Por ejemplo, si detectamos que no se está haciendo bien la recogida selectiva de basuras, planteamos una propuesta. Así trabajamos con la empresa encargada del servicio, que es la que patrocina el programa. 

¿Cuál es su implicación en la declaración de Reserva de las Biosfera?
Nosotros estuvimos muy implicados en esta iniciativa. El proyecto técnico nos lo encargó la Diputación a nosotros, a partir de fondos del Proyecto Mandeo, que financiaba la Unión Europea. El Ceida está en el comité científico y en la junta directiva de la Reserva de la Biosfera. Y una de nuestros objetivos es formar a técnicos para que trabajen en los distintos centros de interpretación de la naturaleza existentes en la zona como Chelo, Curtis o Arteixo, entre otros.

El responsable del Ceida quiere dejar claro que la entidad que dirige no tiene facultades coercitivas, tan solo de asesoramiento, pero considera que su labor es aceptada por los gestores municipales.

¿Qué significa para la comarca la declaración de reserva? 
Para comprenderlo claramente, lo primero que hay que dejar constancia es que una reserva de la biosfera no es un espacio protegido al uso, no es parque nacional, no es Red Natura y además quien lo declara es la Unesco, un organismo enfocado a la ciencia y a la cultura, no a la protección de la naturaleza. Se trata de un programa internacional, denominado MAN, en el que se apoyan proyectos en los que se realizan prácticas que no agreden al medio ambiente y no ponen en riesgo el futuro del planeta. 

¿Cuáles son los servicios que daría?
En la práctica las zonas reserva de la biosfera deberían ser territorios de innovación y muy basados en sus propios recursos productivos. Si está bien gestionada, la reserva de la biosfera debería servir para promocionar la agricultura de proximidad. La reserva de la comarca está gestionada por el grupo de desarrollo rural Mariñas-Betanzos, con fondos del programa Leader, y promueve iniciativas de emprendedores que son coherentes con el territorio. Pero también ofrece asesoramiento sobre urbanismo a los municipios, aunque hay que dejar claro que carece de capacidad coercitiva. Eso depende después de los alcaldes.

¿Suelen los responsables políticos atender sus consejos y propuestas? 
Sí, suelen tener sensibilidad. Uno de los últimos proyectos era una senda para Os Caneiros, entre Betanzos y Coirós, y dijimos que era una intervención muy dura para el entorno. Estaba previsto construir una escollera en el río, por ejemplo. Este tipo de actuaciones las hacen ingenieros y técnicos que no siempre tienen la sensibilidad ambiental pertinente. Es como cuando vemos una charca por la que queremos que crucen los coches, pero poca gente se plantea que hay viven especies que pueden estar en vías de extinción.

¿Qué opinión le merece el anuncio del Ayuntamiento de Oleiros de trasladar la sede del Ceida? 
El castillo es del Ayuntamiento y en el convenio de fundación del Ceida la aportación de Oleiros fue el edificio. Sin embargo, hay que aclarar que en el municipio hay una colección de cerámica, que es la segunda de Galicia, y que está siendo poco visitada, por eso el Gobierno local ha decidido instalarla en la planta baja del inmueble más emblemático. Pero la decisión la tendrán que adoptar a medias el alcalde de Oleiros, el rector y la conselleira de Medio Ambiente. Yo solo soy un trabajador y no estoy llamado a tomar decisiones de este tipo. Eso es para los patronos. n