La Navidad afecta al avance de las obras de mejora de diversas infraestructuras de la comarca

“No es Navidad para obras” podría ser uno de los lemas de la parálisis a la que se ven abocadas los trabajos de mejora de diversas infraestructuras municipales a lo largo y ancho de la comarca durante estas fechas festivas.

La Navidad afecta al avance de las obras de mejora de diversas infraestructuras de la comarca
Proyectos de mejora como la instalación de una cubierta en el parque de A Lagoa de Mera, la construcción del carril bici entre las localidades de Santa Cruz y Mera o la pavimentación de caminos en la parroquia bergondesa de Guísamo están afectad
Proyectos de mejora como la instalación de una cubierta en el parque de A Lagoa de Mera, la construcción del carril bici entre las localidades de Santa Cruz y Mera o la pavimentación de caminos en la parroquia bergondesa de Guísamo están afectad

“No es Navidad para obras” podría ser uno de los lemas de la parálisis a la que se ven abocadas los trabajos de mejora de diversas infraestructuras municipales a lo largo y ancho de la comarca durante estas fechas festivas.
Así, si uno se va de gira por el área metropolitana coruñesa se encuentra con “paros” en, por poner tan solo dos ejemplos, municipios como Bergondo y Oleiros y los motivos que se aducen son tanto de derechos laborales como de condiciones meteorológicas.
Ambos afectan a la pavimentación de caminos municipales que se está llevando a cabo en el parroquia bergondesa de Guísamo. La maquinaria pesada se puede encontrar estacionada en los márgenes de los viales a la espera que se retomen los trabajos.
“Hay que esperar unos días para poder continuar con el asfaltado”, apunta un vecino, que se muestra seguro de que si se procediese de inmediato todo lo realizado hasta la fecha sería tiempo perdido debido a la persistente lluvia.
Otro proyecto que se encuentra en “stand by” es la más que demandada y anunciada instalación de la cubierta en la laguna del núcleo oleirense de Mera. Estos días a los únicos seres vivos que se ve por el recinto es a centenares de patos, que entre chapuzón y chapuzón, de vez en cuando traspasan la valla que delimita el espacio en el que se está previsto colocar la estructura.
Una estructura que, según indicó en su momento el Gobierno local, que preside Ángel García Seoane, tendría que empezar a cumplir la función para la que ha sido ideada durante las fiestas patronales de la localidad.
Cabe recordar que los merachos ya tendrían que haberse podido poner a cubierto en julio pasado pero un “despiste” económico de varios miles de euros dio al traste con las previsiones con los gestores del Ayuntamiento.
Similar panorama soporta el proyecto de construcción del carril bici que enlaza los núcleos de Mera y Santa Cruz. Los trabajos no parecen avanzar en el tramo de Dorneda a Viñas de Babilonia.
Unas líneas amarillas en la calzada muestran, sin lugar a dudas, que una de las iniciativas más celebradas por el propio regidor oleirense, cuando se inició hace ya meses, también sufre los “rigores” de las festividades navideñas.
Convenio de la construcción
Desde algún sector se argumenta que esta parálisis momentánea en la evolución constructiva de las infraestructuras, especialmente las que se encuentran al aire libre, se debe al dictado del convenio de la construcción.
Sin embargo, en ningún párrafo de la legislación laboral de este sector se indica expresamente que los trabajadores están obligados a disfrutar de sus vacaciones durante las fiestas de Navidad.
“Cuando no exista perjuicio para la organización de los trabajos, los trabajadores podrán solicitar y las empresas conceder un período de vacaciones de 15 días naturales durante los meses de mayo a septiembre”, reza el convenio colectivo de la construcción de A Coruña, de 2013.