La lectura es cosa de mujeres en Arteixo

La lectura es un hobby que apasiona a millones de personas en el mundo, aunque en Arteixo tiene especialmente enganchadas a las mujeres. Los tres clubs de lectura que existen el municipio –Arteixo, Meicende y Pastoriza– están compuestos exclusivamente por féminas y en auge.

La lectura es cosa de mujeres en Arteixo
Las lectoras del club de la Henrique Rabuñal, con el coordinador Alfredo Ferreiro	quintana
Las lectoras del club de la Henrique Rabuñal, con el coordinador Alfredo Ferreiro quintana

La lectura es un hobby que apasiona a millones de personas en el mundo, aunque en Arteixo tiene especialmente enganchadas a las mujeres. Los tres clubs de lectura que existen el municipio –Arteixo, Meicende y Pastoriza– están compuestos exclusivamente por féminas y en auge.
Periódicamente, estas lectoras empedernidas se reúnen para comentar la última obra consumida y decidir en qué aventura se sumergirán después. María Isabel Lodeiros, miembro del club de la Henrique Rabuñal, reconoce que es una actividad con la que, además de aprender, hacen nuevas amistades: “Estamos encantadas, hai moi bo rollo e sempre imos despois a tomar un café, é unha actividade moi enriquecedora”, apunta.

desde 2007
El primer club en nacer fue el de la biblioteca central de Arteixo, en 2007 de la mano de Lilia Sánchez, quien dirigió al colectivo hasta 2013 y a quien sus compañeras están muy agradecidas. Tras un periodo de ausencia, desde el año pasado lo coordina el poeta Alfredo Ferreiro, quien ha introducido a las participantes en la creación literaria. “Queremos que esta actividade chegue tamén ao club de Pastoriza en breve”, afirma José Luis Alonso, el director de la red de bibliotecas de Arteixo.
El grupo de la Henrique Rabuñal (15 personas) acude cada martes fiel a su cita con los libros, mientras que en Pastoriza son diez miembros y se reúnen los miércoles cada 14 días. El de Meicende, explica Alonso, cuenta con ocho participantes y organiza encuentros fuera de la biblioteca, ya que los horarios de las componentes no son compatibles con el edificio público.
Sea un día u otro, esta actividad gana adeptos –más bien adeptas, hasta ahora– entre la población arteixana y la red de bibliotecas se encuentra inmersa ahora en la creación de un club juvenil. Además de la lectura de obras, estos grupos reciben la visita de autores que vienen a comentar sus obras: el poeta local ya fallecido Antón Borrazás, Xavier Alcalá, Henrique Rabuñal y Francisco A. Vidal, entre otros.
Las mujeres del club de la biblioteca central, además, llevan dos años participando como jurado en el concurso de poesía en homenaje a Rosalía de Castro que promueve la concejalía de Cultura entre el alumnado de ocho a doce años. “Con esta actividad abrimos nuestro entendimiento, intercambiamos puntos de vista y aprendemos de las demás”, indica María Luisa Gómez-Agüero, una de las primeras en llegar al club de Arteixo, hace cerca de doce años.
“Aquí hay mujeres con todo tipo de perfil y formación, pero a todas nos une lo mismo: la pasión por los libros. Aunque soy una fanática de las tecnologías, no hay nada como coger un libro en tus manos y que su historia te atrape. Las bibliotecas son un motor para los pueblos”, concluye otra integrante del club, Graciela Rabuñal.