El desgarrador SOS de los García Naveira para alertar de la agonía de El Pasatiempo

La correspondencia privada se ha convertido en una pieza de museo, pero las cartas siguen siendo uno de los principales surtidores de información de los investigadores y, en este caso, de quienes desde hace meses intentan aclarar los motivos de la actual situación de El Pasatiempo. 

El desgarrador SOS de los García Naveira para alertar de la agonía de El Pasatiempo
El vandalismo causó importantes destrozos en los niveles superiores de El Pasatiempo 	ARCHIVO EC
El vandalismo causó importantes destrozos en los niveles superiores de El Pasatiempo ARCHIVO EC

La correspondencia privada se ha convertido en una pieza de museo, pero las cartas siguen siendo uno de los principales surtidores de información de los investigadores y, en este caso, de quienes desde hace meses intentan aclarar los motivos de la actual situación de El Pasatiempo. 
Lunes, 11 de junio de 2012. Ramón García Vázquez cumple su primer año en la Alcaldía de Betanzos y está a punto de recibir una misiva en la que uno de los descendientes de Juan García Naveira le comunica su indignación al constatar la calamitosa imagen del espacio, “abocado a la pena de muerte”; su dolor al comprobar como “el espíritu didáctico y de ocio” de El Pasatiempo se ha convertido en diana de la destrucción ejercida por “gente carente de escrúpulos que no respetan ni sus orígenes”; su pena al observar que “el esfuerzo realizado en los 80 y los 90”, tanto por la Familia García Naveira como por el Gobierno de Betanzos, “ha ido cayendo en saco roto año tras año hasta llegar a la lamentable situación en que se encuentra”, escribió Jaime Lafora.
En la misma carta, realiza hasta cinco sugerencias para, en la media de lo posible, reconducir la realidad del parque enciclopédico, y es en este apartado donde se muestra especialmente pesimista con el futuro de El Pasatiempo. Apunta incluso a un cierre temporal o definitivo de la antigua Huerta de Don Juan. “Cualquier cosa antes del bochorno de visitar el moribundo patrimonio de una ciudad que reniega de su historia reciente”, se desahoga Lafora que, tres años más tarde, el 14 de agosto de 2015, insiste en esta cuestión en su pregón de las celebraciones patronales de San Roque. 
Otra de las propuestas de los descendientes pasa por plantear el cobro de un canon de entrada para contribuir a los gastos de mantenimiento, más aún teniendo en cuenta que Juan “estipuló el pago de una peseta por visita”, en su caso para sufragar el Asilo  de Betanzos. Convencido de la aquiescencia del alcalde, solicita también personal y “cámaras en puntos estratégicos para evitar vandalismo”, ese que tanto daño ha hecho a El Pasatiempo. n