Las mujeres de la Costa da Morte proceden de un linaje autóctono en un 71 por ciento

Según su ADN las mujeres de la Costa da Morte son en un 71% “galaicas”, originarias del suroeste de Europa y concretamente del noroeste de España, de la zona que abarca la actual región gallega.

Las mujeres de la Costa da Morte proceden de un linaje autóctono en un 71 por ciento
Las mujeres de la Costa da Morte son en un amplísimo porcentaje de origen galaico	aec
Las mujeres de la Costa da Morte son en un amplísimo porcentaje de origen galaico aec

Según su ADN las mujeres de la Costa da Morte son en un 71% “galaicas”, originarias del suroeste de Europa y concretamente del noroeste de España, de la zona que abarca la actual región gallega. Descienden del nicho poblacional que quedó al abrigo de la cordillera cantábrica tras las glaciaciones y por tanto son una de las poblaciones más antiguas de Europa. En un 17% tienen un rastro genético norteafricano (¿ibero?). Un 6% procede del área germánica del este de Europa, en este caso en relación a la importante marca de los suevos, asentados en Galicia desde el 411. En un 6% aparece un rastro de la llamada región “finish Volga-Ural”, o también vieja Europa (Ucrania, Rusia), asiento de poblaciones arias que viajaron hasta los oestes europeos en la Prehistoria.
Estos datos se desprenden de un estudio de la empresa norteamericana Ancestry.com especializada en la investigación genética de las etnias por los análisis de ADN y demuestran la influencia que dejaron en la actual población corrientes migratorias milenarias hacia nuestra región.
En el trabajo se analizaron cuatro mujeres originarias de concellos de la Costa da Morte como Cee y Camariñas con apellidos Martínez, Rodeiro, Mira, López. Las voluntarias accedieron al estudio de su ADN en busca del rastro de sus orígenes para corroborar otros datos generales a nivel gallego en un libro que el escritor Rafael Lema va a publicar en Italia sobre corrientes migratorias y peregrinaciones ancestrales al Finisterre. La obra se llamará “Il cammino dei druidi a Compostela”, que publicará Anguana Edizioni de Vicenza. En todos los casos son mujeres con sus padres y abuelos maternos y paternos de la comarca y con un espectro, según el informe genético de la empresa, que abarca 282 ancestros localizados, lo que hace que la muestra sea significativa.
Otros trabajos más genéricos sobre la población peninsular apuntan a los datos locales antes citados. En su obra “Las siete hijas de Eva”, Brian Sykes, profesor de genética en la Universidad de Oxford, descubre las siete madres que dieron origen a la mayoría de los europeos. Para ello rastrea el ADN mitocondrial, que procede sólo de la madre. A la hembra madre de la raza atlántica la bautizó como Helena (haplogrupo H). Tuvo su origen hace 20.000 años. De ella proceden la mayor parte de los europeos occidentales. Curiosamente, el lugar del mundo con más alto porcentaje es Galicia, con un 59,2%. A este porcentaje se une un 2,9% del haplogrupo V o Velda, de origen cantábrico y un 1% de HV, que es la madre de Helena y Velda. En total, un 63%. Los irlandeses tienen un 79%, los escoceses un 72,5%.
La hermandad entre regiones como Irlanda, Escocia, Gales, Bretaña, Galicia, no viene de una etnia celta sino de una relación mucho más antigua. Y el origen de esta filiación está en Galicia, en el cantábrico español. Esta uniformidad entre los finisterres atlánticos y las islas británicas (los llamadas naciones celtas) marcará una vinculación étnica, cultural, lingüística, que llegará hasta la etapa histórica.