0:33 h. Jueves, 17 de mayo de 2012

 

“Yo no les pido a los alcaldes que tengan bien las cuentas, les pido que las tengan auditadas”

| Actualizado 19 Febrero 2012 - 05:08 h.

Lllega puntual a su cita y es que el tiempo del que dispone para la entrevista es contado. Su deber al frente de la Diputación lo llama en otro lugar.

—Presidente. Podríamos comenzar haciendo un balance de estos meses que lleva al frente de la Diputación.

—En lo profesional es muy positivo porque estar al frente del gobierno provincial es algo muy importante, porque me ha servido para darme cuenta de que se pueden hacer cosas al frente de las instituciones y de que las decisiones que se adoptan tienen sus consecuencias, al menos en los ayuntamientos y sobre los vecinos. Eso, para alguien que le gusta la gestión y el bienestar de los demás, es importante. Y en lo personal, también, porque recibes el apoyo de tus compañeros, sin los cuales no estarías ahí, lógicamente. Sirve además para darse cuenta de que se pueden hacer las cosas de otra manera y se pueden hacer bien. Estoy bastante satisfecho de estos primeros seis meses, aunque no sé cómo expresarlo, pero diría cierta envidia, porque en otros momentos la situación estaba mucho mejor. Tomar decisiones debía de ser un poco más fácil. Nuestra situación no es delicada pero lógicamente la crisis afecta a todos, a la Diputación también.

—Hablaba del apoyo de sus compañeros. Algo fundamental contemplando lo que está sucediendo en otros partidos. ¿Podría llegar a suceder algo parecido en el PP?

“La situación económica
de la Diputación es muy buena en comparación
con otras instituciones”

—No creo que llegásemos a eso. En todos los partidos hay disputas entre los compañeros y creo que debe haberlas, pero dentro de las asambleas y de los órganos de partido. No obstante, una vez superadas estas creo que debemos trabajar todos juntos. Bien es cierto que esta situación puede explicarse cuando se pierde el poder. Pero tengo claro que cuando un partido está en el poder también necesita de una oposición fuerte y unos partidos con las ideas claras. No que un día digan una cosa y al siguiente la contraria.

—A pesar de las dificultades económicas. ¿Cómo valora la situación económica de la Diputación?

—Bastante positiva. Somos una institución que venía trabajando bien desde hace años. Esto no se debe, lógicamente, a que llegásemos nosotros hace seis meses, sino que hay unos funcionarios muy profesionales y que han dictado unas líneas muy estrictas y que los políticos que han estado al frente de la Diputación las han seguido y han seguido sus consejos. Así se puede decir que la Diputación se encuentra en una situación muy buena, en comparación con otras instituciones. Cuando finalice este año tendremos un nivel de endeudamiento similar al de los años 95 ó 96, es decir, entorno al 50%. Esto significa un nivel de endeudamiento de los más bajos de cualquier administración, no solo de Galicia, sino de España. Esto nos permite tener un margen de endeudamiento enorme. Y lo que ya sí nos compete a nosotros es que este año hemos rebajado en un 22% el presupuesto, teniendo ya en cuenta las previsiones con las que contábamos que se iban a hacer los presupuestos estatales. Hemos hecho un ajuste y ha salido adelante con la abstención del PSOE y el voto en contra del BNG, pero lo que sí debo aclarar es que después no se presentó una sola alegación. Hicimos no solo ajustes en inversión, sino en personal de confianza, tan solo al llegar. Es una reducción del 13%, algo que se me antoja imposible en otras administraciones. Es un ajuste que nos afecta a todos ya que tenemos todos que apretarnos el cinturón.

—¿Son suficientes las políticas de ajustes en crisis?

—No son suficientes, son necesarias. Un ajuste presupuestario es el primer paso en un momento de crisis como el actual. El primer paso tiene que dar sus frutos y a partir de ahí adoptar otro tipo de políticas. Lo que no puede ser es que las administraciones vivan por encima de sus posibilidades como lo hicieron durante muchos años. No es el caso de la Diputación, no es el caso de la Xunta, ni del Gobierno. Pero se vivió bastante tiempo por encima y ahora estamos pagando las consecuencias. Así que primero el ajuste y después otro tipo de medidas.

—¿Sabe del caso de algún ayuntamiento que se encuentre en una situación económica complicada?

—Tenemos en A Coruña 94 ayuntamientos y existen algunos con verdaderas dificultades para llegar a final de mes. Desde la Diputación estamos poniendo toda la carne en el asador y poco más podemos hacer. Este año a través del POS se les permite que destinen el 60% de lo que reciban a gasto corriente. Además de los ayuntamientos que tenemos asumido el sistema de recaudación de impuestos hacemos una liquidación mensual de lo recaudado. Estamos actuando de prestamistas con los ayuntamientos y no les cobramos nada. Además ahora también estamos primando a los ayuntamientos que tienen una buena gestión. Por otra parte, estamos realizando un estudio económico de cada uno de los municipios de la provincia y se lo remitimos a sus alcaldes. Todos saben en el estado en el que se encuentran y estamos abiertos a asesorarlos en lo que ellos determinen pero quien tiene que adoptar alguna medida en el propio ayuntamiento es el propio alcalde. Lo que es cierto es que hay unos cuantos que se encuentran en una situación complicada.

—Anunció usted que los ayuntamientos que no presenten las cuentas no tendrán derecho a ayudas. Se supone que los que no presentan las cuentas es precisamente porque se encuentran en dificultades. ¿No será esa iniciativa ponerlos en más dificultades, incluso?

—Esta iniciativa, seguramente, no fue bien explicada por mi parte. Lo que estamos pidiendo es que nos hagamos responsables de nuestra gestión. Los ayuntamientos tienen la obligación legal de mostrar sus cuentas delante de aquellas instituciones que las puedan auditar, que en este caso es el Consello de Contas. No les estoy pidiendo que sus cuentas sean buenas. No le estoy diciendo que si no tiene beneficios, entre comillas, no le voy a dar ayudas. Para nada. Lo que le estoy diciendo es que para pedir subvenciones, hay que ser responsable. Y se es responsable, cuando se enseñan las cuentas al Consello de Contas y él emite un informe. Solo estoy pidiendo que se hagan responsable de su gestión delante de los vecinos. Esto ha valido para que este año los 94 ayuntamientos depositasen sus cuentas en el Consello de Contas y se expongan al veredicto del tribunal. Habrá algunos que el Consello diga que tienen una situación económica insostenible y que deben adoptar medidas, y habrá otros en los que diga que hay problema.

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