• Domingo, 25 de Febrero de 2018

Tranvías tacha de inviable incrementar las líneas a los polígonos comerciales

A la espera de que la Concejalía de Movilidad Sostenible se decida a poner en marcha el plan que revolucionará el transporte urbano, la Compañía de Tranvías tiene que lidiar periódicamente con peticiones para mejorar sus servicios.

Tranvías tacha de inviable incrementar las líneas a los polígonos comerciales
La línea 21 que presta servicio a Pocomaco no resulta deficitaria porque también conecta con Novo Mesoiro
La línea 21 que presta servicio a Pocomaco no resulta deficitaria porque también conecta con Novo Mesoiro

A la espera de que la Concejalía de Movilidad Sostenible se decida a poner en marcha el plan que revolucionará el transporte urbano, la Compañía de Tranvías tiene que lidiar periódicamente con peticiones para mejorar sus servicios. Sobre todo, las conexiones con los grandes polos de atracción de tráfico, como son los polígonos comerciales. Sin embargo, tanto José Prada, el presidente de la empresa, como su hijo, el director, Ignacio Prada, consideran que la experiencia ha demostrado que es inviable, incluso en el caso de Pocomaco o de A Grela, los mayores polígonos. 
Para llegar al primero, el viajero puede subirse a la línea 21, pero solo recorre la mitad de Pocomaco, para luego girar hacia la izquierda y salir hacia Mesoiro. Desde Tranvías señalan que si atravesara todo el polígono hasta Vío, la línea se volvería impracticable, sobre todo porque ya existió durante tres años una en la que sí se hacía y apenas llevaba unos pocos viajeros. “Nunca llegó a diez en todo el día”. Por eso se cambió a su trazado actual.

En lo que se refiere a A Grela, el director de Tranvías, recuerda la época de la línea 15, a principios de los 80: durante años se probó una ruta específica que unía la plaza de Pontevedra con A Grela y que penetraba en el polígono: subía por la avenida Finisterre, Salgado Torres y de vuelta a la plaza de Pontevedra. Otra, la 15A, hacía la misma ruta en sentido inverso. “El día que más viajeros llevó fue de cien, con dos o tres viajeros por expedición”, recuerda José Prada. Aún así, aguantó tres años hasta que el Ayuntamiento y la propia asociación de A Grela aceptaron los hechos consumados. 
“Ruinosa, absolutamente” 
“Pero las directivas de los polígonos cambian, y las personas se olvidan”, se lamenta el presidente, que recuerda que si Pocomaco contara con  una línea específica de autobús sería “ruinosa, absolutamente”. Lo que permite dar servicio al polígono es que la misma línea pasa por Novo Mesoiro, Viejo Mesoiro, y O Birloque, “va compensando”. Porque, además, volver a atender todo el polígono supondría un empeoramiento de la frecuencia a Novo Mesoiro, que es el barrio al que realmente da servicio esa línea. 

Un tema totalmente distinto es A Grela: integrado en el casco urbano de la ciudad, aunque en su periferia, es mucho más accesible en autobús que Pocomaco. A pesar de ello, asegura José Prada, sus representantes siguen reivindicando “más líneas, más calles, más tal”. Pero recuerdan que está delimitado por la avenida de Finisterre, por la ronda de Outeiro y la avenida de Arteixo. Por la avenida de Finisterre pasa la mejor línea de la compañía de Tranvías, la 6, con una frecuencia de once minutos. Por la ronda de Outeiro pasa la 14 (“la mejor de las mejores”), la 20, la 22, la 12A y por la avenida de Arteixo, la línea 11. “Si pusiéramos 18 líneas más, a lo mejor seguirían pidiendo”, comenta José Prada porque “a lo mejor hay uno allí, en la punta de Palavea, que no puede coger el autobús a la hora que quiere”.

Horarios divergentes 
Un problema a mayores es que la hora de entrada al trabajo es diferente para cada empresa. “Si todo el mundo entrara a la misma hora, y saliera a la misma hora, sería más fácil”. Prada reconoce estar en buenas relaciones con la directiva de la asociación de Pocomaco, pero cada vez que se reúne con ellos, le muestran un horario disgregado, sin horas punta: “Piden a las ocho, ocho y cuarto, a las ocho y media. No puede ser”.
Por eso propone que los polígonos más pequeños, con pocos empleados, se pongan de acuerdo para contratar transporte discrecional. ”Eso es pausible pero hay gente que dice: que lo haga el transporte público subvencionado por el Ayuntamiento”.