La hostelería de A Coruña tira de la manta

La hostelería de A Coruña tira de la manta
Dos clientes se abrigan en la plaza de la Cormelana, a pesar de contar también con una lámpara calefactora

El calor del amor en un bar queda, de momento, para las listas de reproducción que aún se acuerden de Gabinete Caligari. A Coruña está por Semana Santa en las antípodas de ese concepto, lo que no implica que los clientes de hostelería no busquen el resto de satisfacciones que sigue ofreciendo una terraza, aunque eso signifique liarse la manta a la cabeza. En los primeros días de la llamada temporada alta algunos establecimientos han decidido renunciar a quedarse sin abrir su espacio exterior, a pesar del temporal, con una medida muy extendida en los países nórdicos y relativamente habitual en puntos más gélidos de la geografía gallega: ofrecer prendas de abrigo para el turno de cenas. 


Los dos primeros días de temporal de viento y agua tuvieron, gracias a las mantas, un efecto menos tormentoso en locales como Koh Lanta, situado en la plaza de la Cormelana. El restaurante tailandés funcionó a golpe de lunes y martes con un lleno total y, cuando algunos clientes tuvieron que elegir entre terraza o buscar una alternativa, encontraron la solución ideal por parte de la gerencia: lámparas de calor a todo trapo y mantas para entrar rápidamente en calor. No se trata de las típicas de poner en las piernas para ver una serie, sino algo más cercano al poncho andino. “Con este temporal, si queremos abrir la terraza y que la gente se siente, no cabe otra opción. No abrir sería horrible para nosotros y los clientes acceden a cenar igual”, afirma una trabajadora. “Son muchos las que nos las piden”, agrega. 


Medida necesaria 

No es ajeno a esa tendencia el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete, que califica la medida de “puntual”. “Es algo más habitual de los países del norte, porque aquí tenemos otro tipo de frío. Se buscan soluciones para las terrazas en medio de un temporal tremendo, y en el que ellas son las grandes damnificadas”, explica. “Al menos nos ayuda que el tiempo en el resto de España tampoco acompañe”, añade el hostelero, que habla de mucha venta sin cancelación contratada.


Alberto Boquete, presidente de los hosteleros de La Marina, ve también una relación con la subida de las facturas. “Antes tirábamos más de calefactores, pero ahora con las subidas de los impuestos y la luz es una alternativa”, subraya. “Antes no era lógico dar mantas”, finaliza. 

La hostelería de A Coruña tira de la manta

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