• Viernes, 18 de Agosto de 2017

La ciencia y la tecnología se hacen un hueco en los bares de A Coruña

Fútbol, política, economía o incluso vida social y sentimental son las conversaciones más frecuentes que uno se puede encontrar cuando va a un bar a tomar una cerveza.

La ciencia y la tecnología se hacen un hueco en los bares de A Coruña
Las dos primeras charlas científicas se desarrollaron ayer	patricia g. fraga
Las dos primeras charlas científicas se desarrollaron ayer patricia g. fraga

Fútbol, política, economía o incluso vida social y sentimental son las conversaciones más frecuentes que uno se puede encontrar cuando va a un bar a tomar una cerveza. Sin embargo, en la lista de las más comunes no aparecen la ciencia o la tecnología. Así, el programa Pint of Science (Pinta de Ciencia) busca cambiar esta tendencia. 
Ayer se celebraron las dos primeras charlas de este proyecto en la Cervezoteca Malte, y hoy y mañana continuarán las ponencias, que tratarán sobre genes, matemáticas o mutaciones. Durante las conferencias de ayer ya se pudo apreciar el éxito, con más de medio centenar de asistentes llenando el local.
Esta iniciativa nació en Londres en 2012 y desde entonces se ha ampliado hasta llegar a los doce países (Reino Unido, Francia, Italia, Estados Unidos, Australia, Brasil, Canadá, Austria, Alemania, Sudáfrica e Irlanda, además de España) en los que se realizará de manera simultánea estos días. España se incorporó el año pasado a este proyecto con ocho ciudades participantes, entre las que estaba Santiago de Compostela, mientras que en esta edición el número creció hasta 21, con A Coruña incluida.
“Cuando me enteré el año pasado, ya no daba tiempo a organizarlo. Pero me dije que si lo había en otros sitios de España, también tenía que haberlo aquí. Se lo comenté al director de los museos, me dijo que adelante, lié a gente de la universidad y aquí estamos”, explica Javier Pedreira, más conocido en el mundo científico como Wicho, encargado de traer esta iniciativa a la ciudad.
La idea del proyecto es muy simple. “Llevas charlas científicas a sitios donde la gente no espera encontrarlas. Es ir tú, no esperar a que vengan a verte”, relata. “Nunca había estado en ninguno, sí en charlas en bares, pero sé que es un formato que funciona”, dice el responsable informático de los Museos Científicos Coruñeses y uno de los autores del blog Microsiervos.
“Como era el primer año, optamos solo por un sitio. Teníamos que poner todo en marcha, sobre todo el grupo de organización y buscar los divulgadores que quisiesen participar, además de convencerlos de que la idea estaba bien”, asegura Wicho. Para esa búsqueda de interesados en el proyecto contó con la ayuda de la Unidad de Divulgación y Cultura Científica de la Universidad de A Coruña y del grupo de investigadores UDC Big Bang. Tras la primera prueba, Pedreira lo tiene claro de cara al futuro: “Para el año pensamos en ampliarlo a dos o tres sitios”.

Diversas materias
Las primeras charlas, celebradas ayer, giraron en torno al cerebro y al estómago, mientras que hoy el turno es para la oncología matemática y la nanotecnología. Finalmente, mañana se hablará de la relación entre el olor corporal y el ADN, y las mutaciones, temas sobre los que nunca se nos hubiese imaginado oír en un bar.
Wicho apunta que la finalidad de este proyecto va más allá de ser una actividad puntual, dice que se trata de reivindicar la importancia de la ciencia y de la tecnología en la vida diaria. “Uno de los problemas que veo en la sociedad es que dependemos hasta límites insospechados de ellas, pero hay gente que dice que no les interesa. En las encuestas de percepción social sobre la ciencia, un 25% o 30% dice que no le interesa o que ni piensa en su importancia y es algo que hay que intentar cambiar un poco”, explica.
Wicho no espera que estas iniciativas divulgativas lleven a un gran sector de la sociedad actual a convertirse en experto en la materia, pero sí que saquen a mucha gente de su habitual estado de desconocimiento en estos ámbitos. “No todos tenemos que ser científicos, sino que dependemos mucho de la ciencia y de la tecnología a la hora de tomar decisiones. Hay millones de temas sobre los que la gente opina y no tiene datos, eso hay que cambiarlo.